Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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viernes, 2 de junio de 2017

Recortar o no recortar, esa es la cuestión


Hoy escribí la frase “recortar una imagen” en el buscador de Google y me salieron 1.300.000 páginas que hablan sobre ello. Hasta hay un wikipedia que te explica el proceso para que quede lo mejor posible la fotografía recortada.


(c) Alberto Korda

En la historia de la fotografía, existen innumerables ejemplos de “recortes famosos” como en la icónica fotografía del Che Guevara realizada por Korda.




También sirve de ejemplo, como recortaba Joan Colom, en muchas fotografías de su proyecto sobre el Raval en Barcelona en los años ’50 del siglo pasado.


(c) distintas fotografías del proyecto Raval de Joan Colom

En esa época el barrio era peligroso y el fotógrafo catalán fotografiaba clandestinamente, de una manera intuitiva, sin mirar el visor, con la cámara semioculta y cliqueando a la altura de la cintura. Por eso reencuadraba a posteriori en el laboratorio.
Pude observar de primera mano las fotografías de ese proyecto,  como hacía los recortes,  en la retrospectiva que le dedicó el Museo Nacional de Arte de Catalunya en el 2014. Y me llamó mucho la atención y fueron muy acertados los recortes.

(c) Joan Colom en plena faena


Por todo lo que digo, no quiero ser purista ni nada por el estilo. No soy quien para determinar que es mejor: si recortar o no una imagen. Sin embargo me gustaría argumentar de una manera abreviada y simple, porque yo no recorto una fotografía.

En primer lugar, porque yo siempre miro por el visor y ese gesto me lleva a encuadrar (a priori) la imagen que deseo hacer. Además como siempre llevo un objetivo fijo (35 mm.) resuelvo de una manera natural ese problema visual dando un paso para adelante u otro para atrás, según la conveniencia. Y lo hago para no recortar a posteriori. Y además soy responsable, en la previa, de todo lo concerniente a la creación visual. Disfruto con ello.

Además,  como un gran argumento geométrico, por decirlo de alguna manera,  para no cortar o encuadrar a posteriori, es que pienso a partir de los marcos  de la imagen y de esa manera “lo visual” se dirige hacia adentro. No, desde adentro hacia afuera. “El borde de la fotografía define el contenido” señala John Szarkowski en el Ojo del fotógrafo

En consonancia con Szarkowski, me gusta diseccionar formas, como en las siguientes fotografías realizadas durante el  último taller fotografía de QuitarFotos en Donostia,  el último fin de semana. 


(c) Marcelo Caballero. Donostia, mayo 2017

Y que tiene que ver con todo este proceso de encuadramiento llevado de la mano de estos argumentos tan simples como contundentes para descartar de plano la idea de recortar luego en la post producción.


(c) Marcelo Caballero. Donostia, mayo 2017



Y como un argumento filosófico, yo siempre pensé y pienso que la libertad termina ante la libertad del otro.En ese contexto, dentro del rectángulo de una cámara, soy muy libre y no me pongo ningún límite creativo en ello. Y es también allí donde tengo que pensar donde termina mi libertad. Quizás en la post producción abra las puertas hacia otras libertades; pero ya no es lo que observé en la instantánea. Eso ya es otra cosa.



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miércoles, 24 de mayo de 2017

El silencio del color

Hace unos años, en su libro The Eloquence of Color, la prestigiosa filósofa  Jacqueline Lichtenstein evocó el silencio que llega a provocar el color y ello es señal de su poder y de su autonomía.
Esa afirmación tan poética y llena de suspicacias de Lichtenstein me hizo recordar que, en las artes,  la discusión entre línea y color es antigua. Desde la época de los griegos, toda la disonancia que había entre ellos comenzó a ser sumamente interesante de desentrañar para pensadores y artistas. Muchos consideraron al color como una forma de corrupción del arte: superficial, no esencial, considerándolo "propiedad de algo". 
La evolución de la fotografía corrobora esta afirmación. La fotografía a color nunca fue tomada en serio por el documentalismo o el fotoperiodismo hasta hace pocas décadas atrás. (On the line: The New Color Photojournalism)


 (c) Cristobal Hara. Cuenca 1989

Hace poco, Ediciones Anómalas en la presentación web de Los Rojos de Cristobal Hara comentó que “la genealogía de este cuaderno está clara. La consideración del color como elemento  pictórico autónomo es una clave del arte moderno….en el programa inicial de la Bauhaus, el color era materia de estudio….” y me acordé nuevamente de Josef Albers y de su Interacción del color y de su relatividad.


(c) Cristobal Hara

Hay que aprender que un mismo color evoca innumerables lecturas” señala Albers. “Y la experiencia enseña que en la percepción visual se da una discrepancia entre el hecho físico y el efecto psíquico y, "el ver" va asociado a la fantasía, a la imaginación”.


(c) David Horton

Si decimos <rojo> (el nombre de un color) y hay 50 personas escuchándonos, cabe esperar que hay 50 rojos en sus mentes. Y podemos estar seguros de que todos esos rojos serán muy diferentes”.


(c) Fred Herzog. Vancouver 1960

Incluso si especificamos un color determinado que todos nuestros oyentes hayan visto innumerables veces, como el rojo de los anuncios de Coca – Cola que es el mismo en todo el país, seguirán pensando en muchos rojos diferentes" .

Gracias a Albers entendí que el color no tiene reglas tan precisas como las líneas. Solo hay que dejarse llevar por su impacto, por su relatividad y, especialmente por su silencio.

 Hasta pronto! 



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lunes, 22 de mayo de 2017

Mujeres y espacio público


Desde la época que conformábamos Calle 35, me preguntaba porque había tan pocas fotógrafas urbanas. Sin embargo, con el fulminante auge mundial de la fotografía de calle de los últimos años, todo ha cambiado.  
Prueba de ello, en mis talleres de fotografía participan cada vez más muchas entusiastas y por cierto, muy buenas fotógrafas de calle. Y muchas me han acompañado a espacios públicos difíciles para mujeres como es Marrakech en donde han sufrido amenazas y malos tratos verbales.

Sin título
Marrakech 2014 (c) Marcelo Caballero


Yo siempre asocié la fotografía de calle con el deambular. Y reivindico el caminar (con una cámara) como una acción no sólo estética, también social y política. Y en ese caminar me encuentro con la figura literaria del “flâneur” , término francés  que significa “paseante” o “callejero” y está asociado a un hombre que vaga por las calles sin objetivo,  con la sola idea de observar lo que pasa en la calle. Una flâneur “ callejera” no está asociada comúnmente con esa idea romántica nacida de la pluma de Baudelaire.  Lo mismo ocurre cuando decimos “hombre público” que no es lo mismo que “mujer pública”.



Barcelona (c) Xavier Miserachs

De todo ello y de muchas cosas más trata Rebecca Solnit en su libro Wanderlust. Una historia del caminar. Un libro que reflexiona sobre la presencia femenina en la calle contemporánea.

El caminar femenino, suele ser, por cierto, entendido como una exhibición o un espectáculo más que como un traslado de un lugar a otro, y ello porque se supone que las mujeres caminan no para ver, sino para ser vistas, no para su propia experiencia, sino para un público masculino” señala la escritora americana.



(c) Garry Winogrand

El tiempo libre tiene muchas variables, pero la mayor parte de los lugares públicos no han sido acogedores ni seguros para las mujeres la mayor parte del tiempo. Las medidas legales, los valores tradicionales suscritos tanto por hombres como mujeres y la amenaza implícita del acoso sexual y la violación misma han limitado la posibilidad de las mujeres de caminar por donde y cuando quieranseñala Solnit en el libro.



(c) Txema Salvans

Las ropas y las limitaciones corporales de las mujeres – tacones altos, zapatos apretados o frágiles, corsés y fajas, faldas estrechas, tejidos débiles, velos que oscurecen la visión – son elementos de los valores tradicionales que han perjudicado a las mujeres de manera tan efectiva como las leyes y los miedos”.

Hasta pronto!



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miércoles, 17 de mayo de 2017

Fotos graciosas


Siempre me ha llamado la atención esos fotógrafos que tienen “un sexto sentido” para encontrar escenas divertidas o situaciones ridículas en la calle. De verdad lo digo, no son fáciles de captarlas con la cámara y que además tengan un buen criterio compositivo.
Ojos entrenados como los de Elliot Erwitt y,  especialmente  los de Richard Kalvar han ayudado, en cierta medida, con talento y creatividad,  a desarrollar una escuela de todo ello y crearon una tendencia importante  en la fotografía de calle contemporánea.


(c) Elliot Erwitt


El problema que conlleva este tipo de fotografía (muy practicada en el mundo anglosajón) es que el límite entre la fotografía creativamente divertida y “la fotografía graciosa” es bastante ambiguo y depende del contexto donde se exhiban. En la actualidad, muchas de esas “fotos graciosas" se difunden por las redes sociales, en donde envejecen rápido por saturación y por utilizar los mismo clichés una y otra vez. Eso hace que al principio te haga gracia y luego te olvidas tan rápido como tu sonrisa.

Una foto icónica de este movimiento es la que hizo Kalvar en Nueva York en 1969. Sin embargo la explicación que hace el fotógrafo americano de esta foto es la mejor definición de “las fotos graciosas”.


(c) Richard Kalvar. Nueva York 1969


Si hubiera querido una graciosa fotografía de gente mirando a través de un escaparate, el fotograma 27A hubiera sido el correcto” señala Kalvar en el libro Magnum. Hojas de contactos (Editorial Blume, 2017).


página 196. Magnum. Hojas de contacto.


Pero lo que siempre me ha entusiasmado de la fotografía es que te permite salir de la realidad 'real' y entrar en el mundo de los sueños congelados, más allá de lo vulgar. Lo simplemente divertido es una tentación en la que intento no caer nunca” sentencia Kalvar.





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miércoles, 10 de mayo de 2017

La belleza de la banalidad


En el post publicado el pasado lunes , hablaba de la inspiración que grandes fotógrafos coloristas de los años ’50 como Ernst Haas, Saúl Leiter y otros, encontraron en el expresionismo abstracto. Y, de alguna manera, los polisémicos cromatismos de sus imágenes transformaron la cotidianeidad en escenas extraordinarias. Allí gestaron “una pequeña revolución” y crearon una tendencia muy fuerte, hasta el día de hoy, en la fotografía de calle contemporánea.


(c) Saúl Leiter

 De la misma manera, la generación de fotógrafos a color de los años ’’70,  liderados por la American New Color y principalmente por Harry Gruyaert,  sintieron una gran curiosidad por la estética que les brindaba el arte pop. De este modo, reaccionaron contra el lenguaje del expresionismo abstracto. “Otra pequeña revolución” con una fuerte tendencia en la actualidad.


(c) William Eggleston. 1971

“Descubrir el arte pop fue muy importante para mi. Era completamente nuevo, y me hizo mirar a la banalidad de una manera diferente, no diciendo <esto es de mal gusto>; pero, que hacer con ello,  aceptarlo y mirarlo con un sentido del humor” señala Gruyaert  en una nota publicada ayer por The Guardian.


(c) Harry Gruyaert

Hay algunas citas de Gruyaert en esta nota que no tienen desperdicios. En una, Gruyaert  “ataca”, por decirlo de alguna manera, a la larga tradición humanista francesa (Cartier Bresson y compañia) donde la gente es más importante que el entorno (también con una fuerte tendencia en la actualidad) para poder crear otro discurso visual con sus fotografías.


(c) Harry Gruyaert

 “La admiré, pero nunca estuve vinculado a ella”- señala el fotógrafo belga. "Yo estaba mucho más interesado en todos los elementos del entorno: la decoración, la luz, los coches. Los detalles son tan importantes como los seres humanos. Esa es una actitud totalmente diferente”.


(c) Harry Gruyaert


Hasta pronto!



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lunes, 8 de mayo de 2017

Cuando el color anticipa una gran película

La pintura expresionista abstracta estimuló a muchos fotógrafos durante la década del ’50 del siglo pasado a explorar la cotidianeidad urbana y transformarlas, gracias al buen uso del color,   en polisémicas confusiones cromáticas que incentivaba de buen grado, la inmersión del imaginario en la realidad.
Ejemplo de ello, son muchas de las escenas extraordinarias que lograban fotógrafos como Ernst Haas, Saul Leiter, Peter Cornelius o Fred Herzog.

(c) Erwin Fieger. Londres

En este selecto grupo de pioneros de la fotografía a color expresionista debemos incluir por méritos propios a  Erwin Fieger quien estaba explorando las posibilidades de la película diapositiva Agfa y había hecho un gran trabajo en las calles en Londres a principios de la década del ’60.





Ese trabajo fue publicado en London: City of any Dream(1962)


(c) Erwin Fieger. Londres

Tanto la portada como varias imágenes expresionistas de Fieger que aparecen en ese gran libro (actualmente muy difícil de conseguir) resultaron muy cautivadores para el director de cine Michelángelo Antonioni que estaba experimentando con el color en sus nuevas películas.


Fotograma del film Blow Up
Antonioni utilizó la estética y la textura cromática de Fieger para cristalizar ciertas atmósferas de las calles londinenses en Blow Up (1966).
Hasta pronto!




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viernes, 5 de mayo de 2017

Ahí está tu frase


Jeff Jacobson en una nota para ICP comentó que en el útlimo taller que impartió Charles Harbutt en Tennessee le dijo a un alumno que la fotografía es como una oración “debe tener un sustantivo, un verbo y una frase preposicional”. Parece que el estudiante le replicó soberbio: “¿y si tengo algo más que decir?”. Harbutt sin titubear le respondió: “ahí está tu frase”. Y estaba hablando de hacer fotografías no de describirlas con palabras.


@Charles Harbutt

“Esa frase” de la que habla Harbutt es lo diferencial que cada uno de nosotros debe buscar en la fotografía. No alcanza con enhebrar un gran texto para apoyar un proyecto fotográfico. El autor necesita mostrar su voz, su narrativa visual, “su frase”.
En otro orden de cosas,  lo que quiere decir Harbutt es que “esa frase” es lo que distingue de un escritor (o fotógrafo) a alguien (entusiasta de la fotografía) que escribe perfectamente una oración.


(c) Charles Harbutt

En ese sentido, aunque muchos aspiramos a ser escritores, no todos podemos serlo con sólo hacer unas cuantas fotografías y publicarlas en Instagram o en Facebook. Hace falta encontrar “la frase”. Y allí está la gran diferencia entre un escritor y saber escribir.
No me vale sólo una foto bonita (tengo muchas), me vale transmitir “esa frase”, encontrar algo que decir con tus fotografías que vaya más allá de un “me gusta” en FB. Perdón, estoy hablando en voz alta… “esa frase” me da la sensación que está reservada para pocos en este gran mercadeo visual que estamos insertos hoy en día.

Buen fin de semana!




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miércoles, 26 de abril de 2017

Algunas opiniones (en voz baja) del color. Parte 3



El color de por sí, siempre reivindica una atención visual especial. Y la acertada combinación de colores,  ofrece una variante inagotable de recursos visuales a la composición.


@Georgui Pinkhassov. Casablanca

En ese contexto, saber incluir (o encontrar en los espacios públicos) combinaciones desacostumbradas de dos colores, producen fragmentaciones visuales punzantes entre el fondo y las figuras.


@Harry Gruyaert. Egipto

Sería algo así como deconstruir, a través de una imagen, “un reclamo al ojo” y en ese sentido, esa unión desacostumbrada, produce una música especial para “el oído” de la imagen.


@Carlos Prieto. Girona 2014

Un muro musical de colores expansivos que se friccionan entre sí y transmiten dinamismo y desasosiego y el resto fluye de manera natural.

Sin título
@ Marcelo Caballero. Marrakech 2016


Josef Albers hablaba de “límites vibrantes” (Interacción del Color, Ed Alianza),  cuando se disponen de 2 colores contrastantes para producir un cierto efecto visual de vibraciones cromáticas.


@Franco Fontana
Hasta pronto!



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lunes, 24 de abril de 2017

Exploración fotográfica

Desde hace unos pocos años, se ha intentado desvincular la fotografía de calle (o street photography) con la fotografía en general como si fuera un subgénero documental de poca monta, de poca incidencia en el mundo documental. Nada más erróneo que admitir eso.
También es cierto que en este tsunami de imágenes que vivimos actualmente, hay mucha fotografía mala que, de alguna manera, desprestigia la verdadera esencia de la fotografía de calle: la exploración fotográfica entendida ni más ni menos como FOTOGRAFIA en mayúsculas y sin dogmatismo.
De alguna manera,  Alex Webb, en la fotografía documental contemporánea, nos abrió el camino al intentar realizar un trabajo fotográfico de calle en zona conflictiva como el que hizo en Haití.

@Alex Webb. De su proyecto Under a Grudging Sun, 1989.

Demostró así a los puristas del fotoperiodismo que se podía realizar un trabajo profundo con la fotografía de calle.  Solo deambulé e hice instantáneas sin un tema preestablecido y luego, en la edición, salió todo el discurso de ese lugar” explica Webb  revolucionando el ecosistema del fotoperiodismo que siempre se pregunta por las 5W


@Alex Webb. De su proyecto Under a Grudging Sun, 1989.

En cambio, el fotógrafo californiano apostó por el “como” (How) dándole cualidad al proyecto y allí está la clave del desarrollo de este tipo de fotografía con mayúsculas en donde la buena composición y el documento confluyen en la metáfora del lugar.

Otro ejemplo para apoyar esta tesitura que propongo hoy en el blog, es la que realizó Jazon Eskenazi, quien durante años, deambuló por la extinta Unión Soviética. 


@Jaon Ezkenazi

Su único interés fue captar con su cámara,  instantáneas que le transmitieran la vida  de su gente, su atmósfera, su entorno.


@ Jason Eskenazi

Wonderland: A Fairy Tale of the Soviet Monolith,  según Eskenazi, no fue pensado, en un principio como un proyecto documental acotado y organizado por temas. Todo lo contrario. Se dejó llevar por “la exploración fotográfica”, y luego de varios años, el discurso saltó de entre el cuerpo de su trabajo.


@ Jason Eskenazi


Sus fotografías brillan por la buena composición, potencia visual y porque transmiten “ese algo” del cambio que se estaba gestando en la Rusia post soviética. 


WONDERLAND : A Fairy Tale of the Soviet Monolith from kam studio on Vimeo.

Hasta pronto!



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jueves, 20 de abril de 2017

Una coartada a lo vertical


Muchas veces pienso porque nos vamos olvidando de hacer fotografías verticales. Y esto lo digo muy en serio. Cada vez hacemos menos.
 Muchos entusiastas de la fotografía que recién comienzan su aventura visual, hacen muchas imágenes verticales y luego se van olvidando. Quizás las pantallas de los ordenadores los van reeducando como hacen “las escuelas” y perdemos esa frágil sensibilidad por lo vertical…no sé….estoy escribiendo “en voz alta” y posiblemente todo lo que diga sea pensado con el corazón.

@Sergio Larrain. Valparaiso 1963

Así y todo, cada vez que veo fotografías en vertical como las que hizo, por ejemplo, Sergio Larrain, me dan genuinas ganas de salir a la calle y dejarme llevar por ese “recorte de la vida” tan ínfimo de ancho y tan diáfano en su altura como si miráramos por la rendija de una ventana. Eso es lo que me provoca una imagen vertical en su concepción y en su sensación. Y en especial,  la forma que trabajaba este gran maestro chileno.


@ Sergio Larrain. Valparaiso 1963

Siempre me gusta poner de ejemplo su Valparaiso porque es una ciudad vivida por Larrain casi siempre en vertical, desde la colina hacia el mar. Y esa verticalidad transmite la atmósfera geográfica del gran puerto chileno.
Y sus líneas y su estética me estremecen porque si estuvieran en horizontal, todo esa sensación de singularidad urbana se perdería, todo sería más visible, menos sugerente, menos singular.


@ Sergio Larrain. Valparaiso 1963


A veces pienso que Larrain quería esconder “algo” con sus verticales de Valparaiso. Y tiene sentido porque no quiere describir la ciudad, tan sólo desea rescatar su extrañeza. Así, sus fotografías tienen un aroma más atemporal que si fueran horizontales. Además cuentan algo interno de la fotografía y eso no se puede escribir con palabras. Pertenecen a su lenguaje más íntimo y eso es una maravilla intacta.



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viernes, 7 de abril de 2017

Menos informativo, más sugerente, menos prosa, más poesía

Esa frase no es mía. Pero podría serlo porque la siento así, cada vez que salgo a realizar fotos a la calle como un espíritu libre. Y creo que esa actitud me permite disfrutar de la fotografía como un acto en sí mismo,  en una búsqueda constante por transformarlo todo en un punto de vista subjetivo.


(c) Ernst Haas. USA 1968

En realidad, esa frase dicha por Ernst Haas en una entrevista en 1961, encierra un cambio de paradigma que en la fotografía documental hizo escuela hasta nuestros días. Y que, entre otras cosas, puso en veredas enfrentadas a la  fotografía para un trabajo o encargo y a la realizada por el simple hecho de disfrutar de la fotografía. Y yo claramente me quedo con la segunda opción.


(c) Ernst Haas. New York 1963


Haas fue un poeta de la luz. Le encantaba encontrarla en un contraluz, o fuera de foco. En ese sentido, fotógrafos como él fueron faros luminicos para muchos otros consecuentes con ese pensamiento de ser menos informativos y más sugerentes.


(c) Ernst Haas. USA 1967

Siempre creí que la poesía, al crear artificios con las palabras se comporta como subversiva, como más combativa en el mundo del lenguaje escrito. Y la fotografía urbana tiene eso de la poesía. A mi me gusta, como a Haas, alejarme de la realidad obvia, y evocar la fascinación por un color, por unas traviesas líneas que no dicen nada pero me atrapa la forma en cómo se concibió con una cámara.


(c) Ernst Haas. NY 1962


 En cambio, la prosa más ligada a una pluma inquieta, es revolucionaria por su forma de pensar mundos posibles imaginados. Y ello está emparentado con la narración, con el contar una historia. Y ese es otro camino quizás un paso adelante.



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lunes, 3 de abril de 2017

Algunas opiniones (en voz baja) sobre el color. Parte 2


Un color recurrente y muy buscado en las composiciones a color es el rojo por varias razones: es mucho más difícil de localizar (en ciudades de clima tropical se encuentra por todos lados) y tiene peso específico por su calidez, que le otorga  a la fotografía mucha potencia visual.

Cuba @ David Alan Harvey

 En síntesis, el rojo mantiene atento, alerta el despliegue escénico de la composición como si se tratara de una señal de humo.


@ Carlos Prieto

Sin embargo, el azul no actúa como un brillante cometa en el  firmamento; todo lo contrario, el azul transmite espacialidad, crea espacios.


Sin título
Barcelona @ Marcelo Caballero


De alguna manera, el azul se traga la imagen, o la atrapa dándole ubicuidad, respiración: plasma el espacio en la fotografía.



@ Pau Buscató

Por eso es tan interesante, recurrir a colores cálidos como el rojo para equilibrar la tensión cromática y, al azul (color frío) para darle espacialidad. Y a su vez, brinda a la composición profundidad de campo sin tener que recurrir al principio renacentista de las diagonales.



(c) Harry Gruyaert

Hasta pronto!


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