A principios del 2010, nació Miradas Cómplices como una bitácora de notas, relatos de viaje, reflexiones y fotografías que,quizás, encuentren vuestra complicidad.

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miércoles, 30 de marzo de 2011

¿Quién dijo que Winogrand no hacía color?

Ayer, me enteré, a través del blog de Nick Turpin (IN-PUBLIC) que se está exhibiendo, durante el 11º Format Festival de Derby (Inglaterra),  una gran cantidad de fotografías a color tomadas durante el período 1958 – 1964 por un fotógrafo que siempre se lo asoció al blanco y negro. Estamos hablando nada más y nada menos de Garry Winogrand.
Esta colección única de obras inéditas que se exhiben por primera vez en el Reino Unido, ha sido comisariada por Joel Meyerowitz de su colección privada.
Se sabe que cuando Winogrand falleció en 1984, dejó 300.000 imágenes sin editar y entre ellas, casi la totalidad de las obras exhibidas en la galería Quad del festival que comenzó el 4 de marzo pero que quedará abierto al público hasta el 8 de mayo de este año.

©Garry Winogrand

©Garry Winogrand

©Garry Winogrand
 
©Garry Winogrand
 
©Garry Winogrand
En la Galería Quad, los visitantes también podrán ver documentales sobre la vida de Vivian Maier seleccionado y editados por John Maloof, una selección de imágenes de 50 años de street photography de Joel Meyerowitz y trabajos de Martin Kollar  o Amy Stein entre otros.

lunes, 28 de marzo de 2011

El arte de lo real. Hooper y sus amigos fotográficos

Parece una contradicción, pero no lo es.
Sólo que Edward Hopper no necesitó nunca ser fotógrafo para ser conocido en el mundo de la fotografía. Sin embargo muchos fotógrafos se inspiraron en su mirada para trascender en su oficio. Y ellos nunca negaron esta relación sui generis. Al contrario, ellos siempre se consideraron amigos fotográficos de su obra.

Desde que en el año 2009, la Fraenkel Gallery publicó por primera vez “Edward Hopper and Company: Hopper’s influence in photography”, todo esta interacción amistosa -de sus amigos de la fotografía norteamericana, entre los años 40 hasta los 70 del siglo pasado -, se consolidó a través de este libro.
Arola Valls Bofill, profesora e investigadora de GrisArt (Barcelona) explica en un trabajo dedicado al artista, que todo ello se podría encuadrar “desde el último trabajo de Walker Evans (Subway Portraits) hasta los inquietantes retratos de freaks de Diane Arbus o el recorrido por la anti – América de Robert Frank” (página 16).
De esa manera, por el libro desfilan otros “amigos” como Lee Friedlander, Harry Callahan, Sthepen Shore, William Eggleston o Robert Adams. “La propuesta hopperiana de una paisaje emocional del continente americano marcado por el aislamiento y la introspección se traslada en la fotografía de estas décadas a las grandes ciudades, donde cada uno de estos autores explorará la dimensión de un vacio existencial y de una sociedad incomunicada” dice la investigadora catalana.
Si bien el precio del libro es un poco intimidante para bolsillos escasos como el mío, me he tomado el trabajo de buscar algunas de sus imágenes para compartirlas con ustedes en este post. Desde ya, muchas gracias y hasta pronto!!

Diane Arbus. New York

Lee Friedlander - New York 1962

William Eggleston. Huntsville, Alabama 1971

Edward Hopper. Wellfeet Road 1931

Stephen Shore. Back Road, Presidio, Texas 1975
 
Edward Hopper. New York Corner 1913
Stephen Shore. 2nd Street, Ashland, Wisconsin 1973


viernes, 25 de marzo de 2011

El arte de lo real. Hopper y Meyerowitz

Desde que descubrí el trabajo de Edward Hopper a partir del post que hizo Carlos Prieto, mi buen amigo y compañero de Calle 35;  me sumergí en su obra y, con creciente sorpresa, encontré que el artista fue una enorme influencia para varios pintores contemporáneos, musa visual para algunos directores de cine y por supuesto, contrapunto para fotógrafos y en especial, para los street photographers.
Detrás de la pura representación de situaciones, a mi entender, en los cuadros de Hopper se esconde siempre la pregunta sobre qué representan realmente, a qué realidad remiten. En ese extraño “sugerir algo que está fuera de nuestra percepción” de su obra; algunos street photographers como Joel Meyerowitz y otros comenzaron a explorar también su trabajo.
Hasta tal punto que, en 1992, armaron una exposición - debate en Essen Alemania titulada “El arte de lo real”: Edward Hopper y Fotografía.
Allí se cotejaron los cuadros del artista con la obra de varios fotógrafos norteamericanos. Y el objetivo era aclarar fenómenos emparentados en ambos campos visuales.
En este contexto, Meyerowitz aportó lo suyo. Por ejemplo, cotejó su fotografía Interior en Nueva York con “Las once de la mañana” de Hopper.
 
Interior en Nueva York, 1991 © Joel Meyerowitz

Las once de la mañana (1926). Edward Hopper
El fotógrafo norteamericano llegó a la conclusión que el motivo era parecido pero no el tema. “En mi fotografía – dice Meyerowitz – la posición de la mujer es parecida al igual que la incidencia de la luz. Pero ha desaparecido las complicadas implicaciones que Hopper ha añadido a su cuadro”.
De esta forma, la foto de Meyerowitz refleja más una diferencia de comportamientos perceptivos que un parecido de imágenes.
Meyerowitz se remite al momento fotográfico en ambos casos y añade: “En este momento de calma, con el que la fotografía llena el tiempo cotidiano, se encuentra la coincidencia con Hooper. En el artista es la relación especial de consciencia y concentración y su admiración. Y finalmente su identificación con el mundo de los fenómenos, lo que le permite imprimir a su obra una calidad indescriptible, que es lo que nos referimos cuando intentamos hablar de sus cuadros”.
Durante esa pionera exposición que se llevó a cabo en el Museo Folkwang, los fotógrafos allí reunidos hicieron hincapié en la diferencia fundamental entre el carácter de la fotografía como hecho momentáneo y el carácter de la pintura como proceso. “El propio Hopper – dice Meyerovitz – hacía fotografías como base de sus ilustraciones. Pero el artista llegaba a un punto que no confiaba ciegamente en la imagen reproducida”.
De esa manera, el ojo para Hopper se convierte en su visión interna, en la imagen en sí misma.


Habitación de hotel (1931) Edward Hopper

miércoles, 23 de marzo de 2011

El fotógrafo de una calle de Londres

© Wolfang Suschitzky
Si Madrid posee en el Reina Sofía una sala dedicada a fotógrafos pioneros ( a mi entender) de la street photography actual en España; Londres, a través del Museo londinense, tiene una exposición (que estará hasta septiembre de este año) que muestra el trabajo de 59 fotógrafos urbanos desde 1860.
Los organizadores de la exposición señalan a través de su web, los motivos que los llevaron a realizar la muestra:  examinar la relación entre los fotógrafos, las calles y la gente que vive en ellos, y reflexionar sobre el lugar de la street photography en el Londres de hoy, con leyes antiterroristas y de privacidad cada vez más estrictas.

Wolfang Suschitzky



Y entre todos los fotógrafos que exponen, hay uno que me llamó mucho la atención porque dedicó gran parte de su vida a fotografiar tanto de día como de noche, los momentos fugaces de una emblemática calle de Londres: la Charing Cross Road.
Se trata de Wolfang Suschitzky, un fotógrafo austríaco que emigró a Inglaterra en 1934 y durante esos años, fotografió esta calle, conocida por sus antiguas librerías y musa inspiradora de un libro: 84 Charing Cross Road de Helen Banff y su adaptación cinematográfica en 1986 que contó con la participación de Anthony Hopkins, entre otros.






El fotógrafo vienés, durante esos años, trabajó para el reputado documentalista británico Paul Rotha y luego se convirtió en su director de fotografía en importantes films documentales británicos de mediados del siglo pasado.
Hoy, Suschitzky con sus 98 años a cuestas, aún camina y disfruta de su venerada y querida calle de Londres. “Durante aquellos años tuve mucha suerte, retraté una época que aún estaba invisible para los ojos de muchos”.



lunes, 21 de marzo de 2011

Una mirada al origen de la street photography actual en España


Imágenes de Francesc Català Roca - Reina Sofía - Madrid
 Ha sido un verdadero placer para mi, visitar una sala completa del Reina Sofía dedicada a lo que el museo titula como “el neorrealismo de la fotografía española”. Y mientras paseaba por esta luminosa sala llena de históricas fotografías, se me ocurrió pensar que parte de los orígenes de la street photography actual de España podría estar entre los autores de las imágenes expuestas allí.
Consulté un capítulo (dedicado a esta sala) en el libro La Colección, publicado el año pasado por el Museo y, algunos párrafos de las páginas 215 - 220,  me  parecen oportunas e interesantes de reproducir en este post.
“La proliferación de la fotografía neorrealista en España nace de las representaciones de una nueva casta urbana que emigra del campo…… y convive con una realidad impuesta: el fomento oficial del turismo como primer industria nacional sustitutiva de la agricultura, proyecto que hace uso de esas imágenes como rerpresentativas de la autenticidad española”.

"El ascenso de una vanguardia fotográfica relacionada con la fotografía humanista internacional y con el neorrealismo literario y cinematográfico italiano, tiene lugar en tres focos principales: Madrid, Barcelona y Almería”.

Gran Vía nevada - Català Roca (1950)




"La figura inaugural de esta fotografía fue Francesc Catalá Roca…..En tensión entre la desnudez neorrealista y el discurso oficialista, obras como Gran Vía Nevada fueron encargos destinados a guías de promoción turística donde el grado de libertad creativa estaba limitado por la efectividad publicitaria…Pero se convierte al tiempo en referencia velada al Madrid del verso de Dámaso Alonso: una ciudad de más de un millón de cadáveres".




“Entre la imagen de Català Roca y Niño con ramo de Gabriel Cualladó (grupo Afal – Almería) pasan 9 años y son marcados por el éxodo rural. A través del personaje central aparece el subproletariado urbano descentralizado que en esos mismos años inspirará a Pasolini, quien había intuido una homogeneización de esta subclase social en todo el mundo occidental.”

Niño con ramo - Plaza Mayor, Madrid - Gabriel Cualladó (1959)


Raval- Barcelona - Joan Colom (1958)






“A partir de Izas, rubizas y colipoterras, Joan Colom se entrega a una fotografía sin control de encuadre y, a la manera de Brassai, en busca del encuentro urbano inmediato. Al tiempo que la prostituta como arquetipo recoge a toda una casta urbana dominada por un nuevo sistema político y económico”.








“Familia andaluza de Francisco Ontañón captado en sus inicios como fotógrafo de promoción turística, refleja esa ambigüedad irresuelta entre la colaboración con el Régimen y la oposición. La mirada de los personajes puede leerse como una cosificación de los modelos o como una forma de resitencia desafiante del mundo rural que se desvanece.”

Familia andaluza - Francisco Ontañón (1965)
Hasta pronto!!

viernes, 18 de marzo de 2011

Mujeres: street photography ya!!!

Vivian Maier
He visto en Facebook que Calle 35 tiene (hasta hoy) unos 318 seguidores. Y desde mi blog les doy las gracias por vuestro gesto virtual de estímulo y apoyo a nuestro colectivo.
Ahora, me permito hacer algunas lecturas de todo ello. En primer lugar quiero destacar el gran porcentaje de mujeres que nos siguen por esta red social y creemos que les agrada este género documental. Y también nos dan a entender que saludan con beneplácito nuestra iniciativa grupal de difundir los trabajos de los fotógrafos de calle que viven en esta parte del planeta.

© Inge Morath
Por otra parte, nos ha sorprendido gratamente, la gran cantidad de trabajos que hemos recibido de fotógrafos que quieren integrarse a Calle 35. Pero en este caso, la participación de la mujer ha sido escasa hasta ahora.

© Melanie Einzig - In - Public
Por estos motivos, durante estos días, he buscado algunas respuestas entre fotógrafas locales interesadas en la fotografía de calle. Y el tono de sus respuestas me ha sorprendido otra vez.
Algunas me han señalado que aún no pueden dedicarse plenamente a ello pero les gustaría hacerlo más adelante. Otras no están todavía conscientes que hacen este tipo de fotografía. Y otras no quieren mostrar aún sus trabajos porque no son consistentes.

© Jesse Marlow - In-Public
En otros casos cuentan que les atrae la street photography pero que tienen ciertos temores en la calle como potenciales robos de cámaras o ciertos pudores al acercarse al sujeto fotografiado. Estos inconvenientes, a mi entender, deben ser debatidos en el futuro y que tienen que ver con métodos, actitudes, vestimenta, modus operandis que se utilizan para ser discretos en la calle, común denominador de los streeters. Más adelante hablaré un poco más de estos interesantes temas.


© Jesse Marlow - In-Public

A pesar de todo ello, y a través de este post, quiero incentivar a las mujeres a que presenten sus trabajos en Calle 35 ya que la mirada femenina debe ser parte importante de la street photography del grupo.
Las interesadas pueden dejar su enlace (ya sea blog o sitio web para ver sus imágenes) en la siguiente página del colectivo.
Les mando un gran abrazo y que tengan un muy buen fin se semana. Hasta pronto!!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Brassai también escribía...y muy bien

Guernica - Museo Reina Sofía - Madrid
Hace unos días, cumplí uno de mis grandes sueños: observar de cerca y con tranquilidad el Guernica. Para ello, ingresé al Reina Sofía bien temprano y así tuve unos minutos de silencio junto el genial cuadro de Pablo Picasso. Y en parte lo logré. 
Juro que destila tanto magnetismo que me quedé durante esos eternos minutos como paralizado. Y pasó lo previsible. Esa tranquilidad fue interrumpida por el griterío de un grupo de pequeños escolares que entraron despreocupados y sin previo aviso al salón. Y me despertaron de ese momentáneo lapsus.
No crean que les miento: observar tanto talento plasmado en una tela, tanta simbología me llevaron, sin proponérmelo, a la sensación de horror que se vivió durante esos desosegados días de guerra civil española. El arte en sintonía con una realidad subyugante. Impresionante.
Luego, más tranquilo y satisfecho, me fui a visitar la librería del museo que tiene una interesante sección de libros de fotografía y de arte. Y allí me compré un libro de Brassai.

Pero en este caso, no adquirí uno de sus clásicos e imponentes libros de imágenes. Me compré otro donde sus fotografías no son las protagonistas pero si su escritura y me permito decir que Brassai también es un gran narrador.
Al igual que el Guernica, Conversaciones con Picasso me transportó a una realidad específica: el contexto del gran pintor malagueño, la vida bohemia de Paris de mediados del siglo pasado.
Brassai con gran habilidad literaria y con el artilugio ficcional en forma de cartas, describe sus andanzas junto a su amigo pintor dentro de un precioso mosaico de época donde desfilan grandes artistas e intelectuales como Dalí, Matisse, Camus, o Sartre. Y también 53 fotografías, claro, pero que, en este caso, acompañan la lectura.
Originalmente publicado en castellano en 1966 , tuvo que esperar 35 años para ver una nueva edición y es la que tengo ahora en casa.


"Se centra todo en la flamifera fijeza de su mirada que taladra, subyuga, devora..." pág 47

"...sentado al lado de la inmensa estufa de largo tubo, comprada a un coleccionista" pág 64
 Lo que más me impresionó de este libro que recoge unos 30 años de amistad entre Brassai y Picasso, es el novedoso perfil que construye de este pintor, archiconocido por todos. Por ese motivo, vale la pena darle una hojeada. Hasta pronto!!


lunes, 14 de marzo de 2011

Frank, Kerouac y Bagdad Café en la ruta 66


Un escena de Bagdad Café - 1987

Tanto Robert Frank como Jack Kerouac tienen como denominador común la ruta 66. Y sus  fantasmas visuales y literarios  deben que estar felices de entremezclarse en el espíritu de Café Bagdad, un film que acabo de volver a ver después de muchos años.
Y valió la pena este redescubrimiento.
En esta nueva lectura,  encuentro ciertos guiños cómplices del fotógrafo suizo o del gran escritor de la generación beatnik entre las imágenes de esta pelicula, un claro ejemplo del neo expresionsimo teutón.
Pero su director de fotografía, Bernd Heinl, aporta un paso más a todos estos buenos ingredientes que asocio libremente del film.  Heinl propone choques violentos de luces y sombras, cascadas luminosas que invaden la pantalla y bruscas caídas de líneas que provocan una tensión visual in crescendo, características visuales expresionistas que me atrapan de esta película dirigida por Percy Adlon.

Primera escena - Bagdad Café
También me agrada la iluminación y  el color utilizado que tiene un valor semántico importante. A medio camino del sepia y los saturados, las imágenes me dan la sensación como espectador, de estar imbuido profundamente en un polvoriento desierto de soledad, viento y  gasolineras.  
El argumento que propone Adlon me cautiva en todo sentido. El film se contextualiza en el marco del desierto de Mojave, en los Estados Unidos donde habitan una serie de personajes simpáticos y estrafalarios. Y por encima de ello, el peculiar encuentro de dos mujeres de culturas diferentes: una obesa alemana, abandonada por su marido en pleno viaje por la ruta 66 que  acaba en un aislado motel regenteado por una combativa mujer negra.  
En síntesis, si Kerouac viviera, tendría a este film como uno de sus favoritos y Frank,  si se lo propone, volvería a incursionar con su Leica por la mítica ruta.
Bueno, los dejo con un breve video de imágenes de Bagdad Café acompañadas por la música del film. Hasta pronto!!

viernes, 11 de marzo de 2011

De caravana visual por Mali junto al Rafa Pérez


Conocer de cerca la mítica ciudad de Timbuctú (o Tombuctú), recorrer el país Dogón o  dormir bajo un manto interminable de estrellas en el árido desierto de Mali no es algo que se haga todo los días. Son viajes memorables, no me quedan dudas.
Y encima,  si te acompaña Rafa Pérez que, aparte de ser un experimentado fotógrafo de viaje, es una persona cercana, próxima, apasionada y que tiene también necesidad de aprender de todo ello; este potencial viaje fotográfico se puede convertir en una aventura humana muy interesante.
Hace unos días, durante la exposición de Garry Winogrand en Fundación Foto Colectania (Barcelona), Rafa me sintetizó la esencia de este tipo de emprendimiento: “un taller de fotografía de viaje se debe hacer viajando. Los olores, las sensaciones vividas, mientras viajas, están a flor de piel. Entonces mi objetivo es potenciar todo ello a través de la fotografía. Esta propuesta grupal de hacer y debatir; reflexionar y producir la haremos a toda hora. Y para los que les gusta viajar y hacer algo más que una fotografía bonita, este podría ser el camino”.
Ahora, los invito a que conozcan el itinerario de esta singular propuesta de viaje fotográfico a Mali, a través de su blog.  Allí encontrarán toda la información complementaria y los contactos.
Que tengan un buen fin semana y nos vemos el lunes!!
Hasta pronto!!

En el recuadro: Mali


miércoles, 9 de marzo de 2011

El color de la memoria

Chicago. © Jack Delano - 1942
Muchos consideran (y me incluyo) a "Elogiemos ahora a los hombres famosos" escrito por el poeta James Agee e ilustrado por el fotógrafo Walker Evans, un libro fundamental para la historia de la fotografía y para el desarrollo del blanco y negro como género documental.
El libro - encargado por la revista Fortune - se puede incluir dentro de un proyecto más ambicioso que el gobierno de Estados Unidos propuso a 12 fotógrafos americanos de la F.S.A (Farm Security Administration) para que registraran los progresos del país en plena depresión económica en los años treinta del siglo pasado.
Pero no todos usaron blanco y negro.

Chicago - 1942 © Jack Delano
 Resulta que Kodak había puesto en el mercado en 1936 una diapositiva bastante operativa: la mítica Kodachrome y algunos de esos fotógrafos optaron por utilizarla.
Sin referencias sobre anteriores trabajos, Jack Delano, Russell Lee, John Vachon y Marion Post Wolcott se tiraron al vacío y realizaron un digno y pionero trabajo documental.
Sin embargo, sus trabajos fueron condenados al olvido durante unos cuantos años. El mundo de las imágenes de ese momento no estaba preparado para el color.
“Ha tenido que llegar la normalización del color, para que esas imágenes salgan a la luz, y Paul Hendrickson pueda escribir en 2004, en recuerdo de aquellos fotógrafos” señala Navia,  en el prólogo del libro de fotografías de Gonzalo Juanes quien en 1966, también se decidió por usar exclusivamente color, cuando nadie en su tierra española lo hacía.

Arkansas © Russel Lee
De cualquier manera, los fotógrafos de la F.S.A conformaron un archivo de más de 1.500 diapositivas. Y,  hace unos pocos años,  se seleccionaron  175 imágenes que dieron luz a un excelente libro titulado Bound for Glory: American in Color 1939 – 1943. 
A continuación, los dejaré con un video donde podrán disfrutar de algunas de esas singulares imágenes del libro, acompañadas por un melancólico blues sureño. Hasta pronto!!


lunes, 7 de marzo de 2011

Street Photography en el Reina Sofía

El museo como ámbito público donde se congregan personas de distintas nacionalidades, son lugares que me agradan muchísimo para hacer un poco de street. Por supuesto, si te dejan los servicios de vigilancia.
Y en el Reina Sofía de Madrid, los fotógrafos pueden dar rienda suelta a su pasión y a su creatividad pero sin uso del flash. Algo diametralmente opuesto ocurre en el Museo del Prado donde los fotógrafos pueden ser tildados de personas no gratas si se les ocurre cliquear ante un Velazquez o un Goya.
Durante mi callejeo por el Reina Sofía, los japoneses han sido los grandes protagonistas de mis fotografías. Son increíbles, les encanta salir en una foto y son los más curiosos e inquietos.

El Gran Masturbador de Salvador Dalí - Reina Sofía - Madrid

Salida del Raina Sofía - Madrid
Como está permitido hacer fotos, los cuidadores no tienen tanto trabajo y descansan tranquilos en los pasillos.

Salón dedicado a la guerra civil española - Reina Sofía - Madrid

Reina Sofía - Madrid
Los que no descansan son los limpiavidrios y en este museo, hay unos cuantos cristales y algunos son inmensos!!

Reina Sofía - Madrid
En otros salones, los colores brillantes, saturados de algunos cuadros y las formas de las esculturas son materia prima para algunos juegos de líneas y sombras.

Cuadro de Mark Rothko - Equipo 57 - Reina Sofía - Madrid

Reina Sofía - Madrid
Espero que hayan disfrutado de este deambular por el Reina Sofía. Nos vemos el miércoles!! Hasta pronto!!

viernes, 4 de marzo de 2011

Fotografiar el patio trasero

"Mirar concentradamente. Es el camino para educar tu ojo. Y más aún, mirar fijamente, entrometerse, escuchar a escondidas. Morir por descubrir algo. No estamos aquí por mucho tiempo”
Walker Evans

Algunas personas solamente pueden fotografiar cuando se van de viaje a lugares diferentes del que viven. Las razones que esgrimen siempre son diversas. Y por otro lado, las excusas para no fotografiar lo cotidiano son tantas que, cualquiera de ellas,  les sirve para guardar la cámara hasta el próximo viaje.
Pero lo concreto,  es que en el “patio trasero” de sus casas no pueden hacer fotografías. Salvo que sea una fiesta, el cumpleaños de algún familiar o para salir en facebook con los amigos.
Por eso,  tenemos tanto que aprender de fotógrafos como William Eggleston que nos muestran todo lo contrario: fotografiar las cosas que vemos todos los días puede llegar a resultar divertido.
Sin embargo, Eggleston no se conforma sólo con ello. Da un paso más: cualifica el uso del color y el contraste cromático en sus imágenes. Los street photographer y fotógrafos documentales en general, le tenemos que estar agradecidos por todo su aporte. No viene mal educar el ojo mirando un poco sus trabajos, sus interesantes fotografías.
Hace unos días, llegó a mis manos un voluminoso libro titulado simplemente William Eggleston (Fundación Cartier) con 146 imágenes que repasan cuatro décadas de trabajo fotográfico de, justamente, fotografiar lo cotidiano, lo que pasa alrededor. A continuación algunos ejemplos del libro:

William Eggleston - 1996

William Eggleston - 1999

William Eggleston 1993
 



Luego de observar con tranquilidad todo el libro, llegué a la conclusión que, aparte de impresionarme el uso del color y de la mirada sobre lo cotidiano, este fotógrafo nacido en Tennessee (USA) da un paso más aún: realiza un registro lúcido, pacífico y reflexivo de la propia sociedad en la cual vive: la norteamericana.
En síntesis, Eggleston ha sido una gran influencia para la fotografía documental contemporánea y algunos,  como Martin Parr han partido de su esencia, para dar un paso más aún en la captación de los lugares donde vivimos.




 
 

William Eggleston - 2000

Menphis - Tennessee - William Eggleston - 2000
Por último, para los amantes de los comics y de las historietas, durante estos días, en la Fondation Cartier se está exibiendo un nuevo trabajo del ilustrador francés Jean Giraud, mejor conocido por Moebius. Aquí pueden ver un video de la exposición. Hasta pronto y buen fin de semana!!