A principios del 2010, nació Miradas Cómplices como una bitácora de notas, relatos de viaje, reflexiones y fotografías que,quizás, encuentren vuestra complicidad.

Translate

miércoles, 29 de octubre de 2014

Ensayos banales para fotógrafos


Espero con mucha ilusión, los primeros dos cuadernillos de Cristóbal Hara dentro de una colección titulada: Ensayos Banales que impulsa Ediciones Anómalas y que aparecerán a fines de noviembre.

Archipiélago / Los Ensayos banales 1
Al escondite / Los Ensayos banales 2



Lo que más me intriga y, a la vez,  me seduce, es que Ensayos banales son concebidos especialmente para los fotógrafos; Hara intenta, a través de esta colección, hablar de fotografía a través de sus propias imágenes.

una de las páginas de Archipélago

“Básicamente se juntaron dos cosas: por un lado, llevo muchos años haciendo ejercicios fotográficos, como entrenamientos. Comencé a hacerlos para intentar controlar los fondos; fallos en los fondos era la causa más común de que no me funcionaran mis imágenes. Luego comencé a hacer ejercicios para intentar interiorizar el lenguaje de imagen pura, no verbal, de la máquina, otros sobre el color, estructura, etc. Lo que aprendía en estos ejercicios lo utilizaba en mis libros, incluso pude aprovechar alguna imagen" señaló Hara, en un reportaje que le hizo Israel Ariño, co editor de Ediciones Anómalas.


una de las paginas de Al escondite

Hara es reconocido como un fotógrafo (nacido en la transición española) que rompe con el clasicismo del fotorreportaje llevándolo hasta sus límites y creando un lenguaje único y personal donde sus fotografías crean atmósferas muy difusas entre el documento y la ficción. Con una clara influencia de la tradición pictórica y cultural española.

Recuerden que se pueden adquirir los dos primeros cuadernillos del fotógrafo español en la misma web de Ediciones Anomalas y a un precio especial antes del 22 de noviembre. Creo que vale la pena.
Hasta el viernes!  



Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 27 de octubre de 2014

Cuando la luz tiene movimiento

Desde que descubrí el trabajo del fotógrafo de Magnum,  Gueorgui Pinkhassov, mi visión fotográfica se ha ampliado gracias al estímulo de sus perspectivas, composiciones y audaces gramáticas visuales. Lo que me atrae y mucho del trabajo de Pinkhassov es su obsesiva y recurrente exploración de detalles mínimos, que se acercan a la abstracción donde la luz se erige como una protagonista excluyente. 



© Gueorgui Pinkhassov

Desde un tiempo atrás observo sus experimentos visuales con su móvil inteligente que publica en Instagram y su mirada no ha perdido ni un ápice de calidad. Al contrario, se sumerge en nuevas exploraciones que lo hace más vital, vanguardista.
Los dejo con un ejemplo de todo ello con el siguiente video:



http://instagram.com/p/ujTkYoGGaO/?fb_action_ids=758082570932481&fb_action_types=instapp%3Atake&fb_ref=ogexp&fb_source=other_multiline&action_object_map=%5B791616957564251%5D&action_type_map=%5B%22instapp%3Atake%22%5D&action_ref_map=%5B%22ogexp%22%5D&fb_collection_id=486228154733719&ref=profile



Recuerdo también, cuando en junio del 2012, se presentó en la galería Rita Castellote de Madrid,  un proyecto multimedia titulado “Crystal” que Pinkhassov realizó junto con José Bautista, un un prestigioso músico visual que en los últimos años se ha especializado, a través de Kansei Sounds, en la producción de proyectos audiovisuales creando también música y diseño de sonido para cada trabajo.
Este video es una verdadera joya y muestra un camino muy interesante de trabajo para el futuro inmediato.






Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

viernes, 24 de octubre de 2014

El metro de los grafitis y la marginalidad


Hubo un tiempo que el metro de Nueva York corría velozmente por las entrañas de la ciudad como un animal herido, lleno de tatuajes en donde cualquier artista callejero se podía expresar libremente. Y también los delincuentes.
Eso ocurría a principios de los ’80 del siglo pasado; momentos que fueron inmortalizado por la cámara de Bruce Davidson.



Pero no estaba solo. En esa época, un joven reportero, Christopher Morris,  de sólo 22 años, también merodeaba por los vagones de un metro estigmatizado por el crimen y la marginalidad.

© Christopher Morris

© Christopher Morris

© Christopher Morris

© Christopher Morris

© Christopher Morris

© Christopher Morris


Con el tiempo, Morris se unió a la plantilla de Times (fue galardonado con varios premios importantes) y realizó un trabajo fotográfico muy interesante sobre la gente americana. 
Steidl publicó en el 2012 su Americans




"Lo que encontré - señala Morris a Times - en el período de ocho años, es un país dividido. En varios viajes por carretera me encontré con el estado de ánimo de los ciudadanos muy polarizadas en sus posiciones políticas".

Los dejo con este video:



buen fin de semana!!



Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 22 de octubre de 2014

Otoño pero de 1963

Justo cuando yo nacía allá, bien al sur, cerca de la Patagonia argentina; André Kertész volvía junto a su inseparable cámara a su ciudad adoptiva, París. Corría el año 1963 y despuntaba el otoño en Europa.

Paris, 1963 © André Kertész

De esa forma, vagabundeó durante semanas por sus calles, recordando viejos momentos de entreguerra, lugares, sensaciones, bares, amores fugaces. Y así, sin la presión de un encargo fotográfico tomó, nada más ni nada menos que unas 2000 fotografías en blanco y negro y unas 300 diapositivas a color que por esos insospechados azares de la vida quedaron guardados en un cajón de su viejo archivo.




25 años después de su muerte, acaecida en 1985, esos negativos y positivos fueron redescubiertos y luego de una cuidadosa selección, la editorial Flammarion publicó: André Kertész: París, Autumm 1963 que contiene 59 fotografías y unos textos explicativos más algunas miniaturas de sus fotografías a color.










Los dejo con el siguiente video.




Hasta el viernes!!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 20 de octubre de 2014

Vámonos!


Emulando el road movie de Jack Kerouac, el fotógrafo francés Bernard Plossu realizó un extensa aventura bohemia y romántica con su cámara por todos los rincones de México en 4 viajes entre 1965 y 1981.




Más de 300 fotografías de esos vagabundeos por tierras mexicanas se podrán ver en un gran libro recopilatorio: ¡Vámonos! Bernard Plossu in México que Aperture junto con la Fundación Televisa publicarán en los próximos días.











Recordemos que la salida del libro coincide con la primera exposición individual de Plossu en el Museo de Arte Moderno de México que estará abierta al público hasta principios del 2015.




Los dejo con dos entrevistas: una, realizada Paula Kupfer, editora de Aperture Magazine y otra, confeccionada por la gente de hoyearte en el siguiente  video. 




Hasta el miércoles!!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

viernes, 17 de octubre de 2014

La pura emoción


La fotografía de calle es pura emoción. Y también es la forma más pura de hacer fotografía. Ya que el único tema del fotógrafo es la calle en sí misma y cada imagen responde a esa incertidumbre del momento llevado por el disfrute de encontrarte con una imagen deseada y, en definitiva, con la esencia fotográfica.
 Yo siempre digo que es como la filosofía. La práctica de la fotografía de calle construye la base de la fotografía documental: el saber estar en la calle, el estar atento ante cualquier situación, el tener todo preparado en la cámara para captar bien la fotografía, el ser discreto; de todo ello me nutro como un fotógrafo urbano.
En mi línea personal, a mi me gusta transformar cualquier escena cotidiana en algo surreal, en algo extraordinario. Quizás mucha culpa de todo ello tuvo,  el  haber descubierto el trabajo de Ernst Haas, o Saúl Leiter.

© Saul Leiter

© Ernst Haas


Y más cercano en el tiempo, por ejemplo,  los coloristas de Magnum como Gueorgui Pinkhassov, Harry Gruyaert o Alex Webb.

© Harry Gruyaert

© Alex Webb


Esta línea o escuela  fotográfica fue dejando, con el tiempo una huella visual subliminal en mi propio desarrollo en la fotografía de calle.

Bilbao

Me estimularon tanto a explorar otro tipo de composiciones, a sentirme más a gusto con el uso del color y a sugerir  más que denotar que su influencia fue útil en mi trabajo. Pero principalmente me transmitieron la emoción por realizar una fotografía bien hecha y lo difícil que es lograrlo, y lo complicado que es transmitirlo.

Girona

  
Apelando a esa emoción con mayúsculas, fui armando un proyecto, aún en curso, llamado Colores Humanos en donde deseo reflejar toda esa conmoción visual que me provoca captar la vitalidad urbana en cualquier espacio público que recorra, apelando a perspectivas diferentes, a los claroscuros, a las enigmáticas sombras, a los reflejos inverosímiles, carteles, bodegones encontrados. Todo ello se descubre en compañía de la luz, el gran protagonista.

Sevilla

Por eso, cuando imparto un taller de fotografía de calle trato de transmitir todo ese sentimiento a los participantes y el que me transmitieron los maestros. Y no sólo para poder compartirlos, sino también para ejercitar la autocrítica, valorar la edición entre todos de una manera horizontal y constructiva y revalorizar aspectos intrínsecos de esta práctica fotográfica.
Todo ello suma, te otorga un plus cualitativo y así afrontar con emoción ese auténtico manantial de posibilidades visuales que se abre al  fotógrafo atento al devenir de las calles.





Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 15 de octubre de 2014

Hay que mirar más a los grandes



© Jeff Jacobson
Luego de varios talleres de fotografía de calle,  impartidos durante los últimos tiempos,   he llegado a la conclusión que, en general,  a los estudiantes o entusiastas de la fotografía les falta algo muy importante:   mejorar y cualificar la composición de sus imágenes para no repetirse.

© Mark Cohen

Y creo que lo primero que hay que hacer es aprender  a “leer” a los grandes maestros de la fotografía. Y paralelo a ello,  no tengan temor en practicar y  mucho y a equivocarse y mucho. Además de recibir críticas constructivas o asistir a talleres donde puedan aprender un poco más.  Ese es el camino en la búsqueda de una buena fotografía. Ese es el secreto.

© Walker Evans

No alcanza con saber sobre programas de post producción o tener la cámara más moderna o que tenga más megapixeles. Hay que tratar de entender como  hicieron fotografías los más representativos de esta práctica fotográfica que es tan antigua como la fotografía misma.


© André Kertèsz

Y esto lo digo sin ánimos de ofender a nadie  en estos tiempos tan visuales que nos toca vivir donde todos tenemos cámaras,  donde todos podemos publicar nuestras fotografías en cualquier red social. Pero los que queremos de verdad a la fotografía, debemos pararnos un poco,  y reflexionar hacia dónde vamos ya que siento que todo este tsunami de imágenes trae consigo mucho más ruido que fotografía. Y hay que estar muy atento para encontrar “una aguja en el pajar”.

© Sergio Larrain

Pensad los que les digo: vayan a una biblioteca y llévense de préstamo algún libro de  Francesc Catalá Roca, Joan Colom,  Robert Doisneau, Brassai o Cartier Bresson… o el que más les apetezca. Hay para todos los gustos.  Y siéntense tranquilo en el sofá de casa con ese libro de papel (no de pixeles) y desgranen sus imágenes, fíjense que objetivos utilizaron,  que velocidad de obturación o diafragma aproximado emplearon para realizar la instantánea, piensen el porqué de la elección de las composiciones.


© Gueorgui Pinkhassov

Estoy convencido que este ejercicio visual con buenas fotografías les ayudará a encontrar nuevos motivos, nuevas perspectivas para sus composiciones en la calle. Y luego si, a realizar muchos paseos fotográficos!
Recuerden que desde el 5 al 8 de diciembre realizaremos un taller de fotografía de calle en Porto junto con Jordi Beltri (Calle 35).

Libros recomendado
La visión fotográfica:curso de fotografía para jóvenes fotógrafos de Eduardo Momeñe. (Es un saludable libro donde el autor menciona un montón de fotógrafos de todas las épocas y lo que Momeñe propone es que comiencen a familiarizarse con esos nombres para investigarlos después,  ya sea por Internet o en una biblioteca).



Robert Frank
Hasta el viernes!




Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!