Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

Translate

miércoles, 21 de septiembre de 2016

No caer en lo mismo de siempre


Sabemos perfectamente que la fotografía urbana se pregunta por “cómo pasan las cosas”. Esta característica tan inherente a la instantaneidad de una fotografía callejera, es también su karma ante proyectos documentales más preocupados por las 5 W (Where, What, Why, When, What).
Ahora, el interrogante que nos hacemos desde siempre es el siguiente:  ¿cómo armar un proyecto a través de una constelación de instantáneas que responden a historias visuales bien independientes de las 5 W del fotoperiodismo? Y,  ser originales en la propuesta y no caer en lo mismo de siempre?.
Por eso, me gustaría ejemplificar todo ello a través de dos trabajos, que parece muy diferentes entre sí, pero tienen “un algo”, “una presencia” que los emparenta y les brinda el discurso para armar un potente proyecto fotográfico documental.
En primer lugar, A Way into India de Ragubhir Singh.


© Ragubhir Singh

En muchas ocasiones, he hablado en este blog de este fantástico fotógrafo de calle indio. Aún me sigue gustando como enhebra este proyecto a través de la presencia del Ambassador, un coche muy popular que marcó una época y se lo asocia con la India post Gandhi.


© Ragubhir Singh

Allí radica su valor documental y través de este símbolo indio, juega como un buen fotógrafo urbano por todo su país generando un atractivo proyecto que va más allá de sus paisajes, de sus monumentos. Va a su esencia contemporánea.




El otro trabajo pertenece a Simone Lueck y se titula Cuba TV.


© Simone Lueck


© Simone Lueck

Al igual que Singh, esta fotógrafa neoyorquina enhebró su visión de Cuba a través de los televisores de tubo , un símbolo diluido por Internet y los dispositivos digitales en el resto del mundo,  pero que en la isla es uno más de la familia.


© Simone Lueck

Las imágenes hablan de la otra cara de la vida cotidiana cubana. Y los televisores se muestran como un verdadero documento de época en Cuba.


© Simone Lueck

Una buena forma de resolver un proyecto sin entrar en más de lo mismo en un país muy fotografiado.


© Simone Lueck

© Simone Lueck


Hasta pronto!



Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 19 de septiembre de 2016

Los espacios oblicuos


A medida que fui deambulado como un “flaneur” por distintas urbes comencé a interesarme , en una especie de tímida abstracción mental,  en espacios oblicuos. Y con el tiempo comprendí que es el principio dinámico que rige nuestra vida moderna.
¿Cómo lo comprendí? Bueno…… con curiosidad y también con la inestimable ayudita “de los amigos” de toda esa cultura visual de escuelas, pensadores, arquitectos, pintores que fueron generando este discurso iniciado de alguna manera, a principios del siglo XX con la transformación de las grandes ciudades. Y, ohh casualidad! también estaban los curiosos fotógrafos muñidos con sus pequeñas cámaras de 35 mm.
El flim Manhatta (1921) de la mano de Paul Strand nos da un pincelazo fresco y vital de Nueva York, el ejemplo capital del camino emprendido en las nuevas transformaciones urbanas de las ciudades del siglo XX.





Reflexionar sobre las diagonales como un principio dinámico de la vida moderna,  rompió con el molde renacentista de cómo pensar una ciudad.



De todo ello se alimentó Theo Van Doesburg con su contracomposición y le dio nombre y apellido a este pensamiento de la “gramática en diagonal” que conviven en la materialización de las ciudades de hoy. De ahí, su vigencia.


Nueva York, década del '60 © Garry Winogrand

“Por instinto me voy hacia las formas angulares. Me interesa más el ángulo que la curva y además veo la curva inserta en el ángulo” comentaba Pablo Palazuelo, un prestigioso pintor español que ayuda a entender, a través de sus cuadros,  la dinámica de las diagonales insertas en el mundo actual.


Pablo Palazuelo. Otoño 1952

“La diagonal, cuando la sugieren las circunstancias interiores o exteriores, es rara vez discordante. Se oculta dentro del orden o domina la composición como motivo central” señala Robert Venturi, un importante arquitecto, nacido en una gran urbe como es Philadelphia.


Philadelphia 1962 © Ray Metzker

Un paisano de esta ciudad, Ray Metzker la fotografió, justamente, a través de composiciones repletas de espacios oblicuos y diagonales. Desde mi  humilde opinión, sus fotografías mantienen una gran vitalidad ya que constituyen el principio de la vida moderna: dinámica, vital, subyugante a los criterios estéticos de las diagonales.


Philadelphia 1981© Ray Mezker

Su trabajo, en casi su totalidad, se centró en su ciudad natal y en Chicago. Un cuerpo de trabajo de más de 40 años.


Chicago 1957 © Ray Metzker

Philadelphia 1983  © Ray Metzker

Por eso no está mal, deambular por las calles con una cámara y experimentar todas las cualidades del uso de diagonales y espacios oblicuos. Puede que encontremos otra ciudad.


© Ray Metzker

Hasta pronto!





Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Rupturas y disonancias

Los talleres de fotografías no sólo sirven para conocer personas, mostrar o realizar imágenes;  también son un excelente catalizador para debatir viejas y nuevas ideas, como en el caso nuestro, para entender desde donde venimos o,  para por lo menos,  saber hacia dónde nos dirigimos. Desde hace un buen tiempo que estoy intentando comprender el actual tsunami visual contemporáneo y en ese contexto, reubicar la fotografía de calle contemporánea.
Algo de todo ello, hablamos con el fotógrafo Jon Gorospe, luego de una conferencia taller que realizamos hace poco, Alberte Pereira y quien les escribe, en Vitoria. Así, mientras caminábamos por las calles de esta bonita ciudad vasca, surgió la idea ( a debatir) de porque no poner patas para arriba a los maestros que nos vienen diciendo que hacer desde hace 50 años y,  de esa manera,  recomenzar a trabajar en un nuevo paradigma que ya está con nosotros.
“No es tarea fácil”, señalé al fotógrafo vasco porque depende de los “intérpretes” y en qué contexto se manejan y es allí donde tengo mis dudas. Y así salió el nombre de Ethan Levitas de quien no conocía su trabajo y me puse a investigar un poco su actualidad.


gentileza En Revenant © Ethan Levitas

Esa actualidad me llevó al festival de fotografía de Arles de este año, donde definen a este fotógrafo neoyorquino como heredero del legado de Garry Winogrand pero no para continuarlo sino para hacer ruptura y redifinir la práctica de la fotografía urbana. La exposición se tituló: Relación Radical

Levitas reflexiona, a través de sus trabajos, sobre el actual significado del acto de mirar y describe una disonancia entre la visibilidad y la apariencia. Pueden leer una excelente crónica de esta expo en el siguiente enlace.


© Garry Winogrand

Por ahora dejo en puntos suspensivos……esta nota, por lo menos para que empecemos a pensar que a pesar que muchos de los clásicos siempre estarán en nuestros corazones; también es importante ponerlos a nuestros pies para poder caminar en la fotografía con discursos más nuevos. O por lo menos intentarlo,  nada vamos a perder.
Hasta pronto!



Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Unidades inesperadas de signos urbanos


A pesar del camino sin retorno de la globalización de signos, símbolos en el entorno urbano; aún existen indicios particulares que aún debemos reconocer. En ese camino estamos actualmente y debo confesar que esta observación puede parecer un poco ingenua ya que soy un ferviente militante del optimismo con una cámara en mano.
En ese sentido, bucear en la cotidianeidad, es saludable para la fotografía urbana no sólo como documento social; sino  también para reconocernos mejor a nosotros mismos y a nuestro paisaje.
La rica impregnación de simbolos y signos que existía en la ciudad histórica continúa en la ciudad de hoy, aunque en forma diferente.
De esa manera, me gustaría poner de ejemplo algunas instantáneas de Manuel Ibáñez que hablan de la actual Sevilla, la ciudad de toda su vida.


Sevilla © Manuel Ibáñez

Todas las ciudades comunican mensajes - funcionales, simbólicos y de persuasión. Desde mi punto de vista, existen tres sistemas de mensajes: la heráldica (señales en ventanas y  edificios)


Sevilla © Manuel Ibáñez

Las fisonómicas (mensajes a  través de rostros o edificios) 


Sevilla © Manuel Ibáñez

y la localización.


Sevilla © Manuel Ibáñez

Las relaciones y combinaciones en espacios públicos de la ciudad,  entre signos y edificios, arquitectura y simbolismo expresan una vitalidad desordenada y generan una unidad inesperada.


Sevilla © Manuel Ibáñez


No es una unidad obvia o fácil, pero que se deriva de la complejidad de la ciudad o la vida misma como la que muestran las fotografías de Ibáñez.


Sevilla © Manuel Ibáñez

Hasta pronto!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 5 de septiembre de 2016

Situaciones inquietantes


Larache, Marruecos                                                                                         Sidi Ifni, Marruecos © Navia

Hace un tiempo, mientras observaba estas dos fotografías de Navia de su libro Marruecos (Grupo 62 /2003) comencé a reflexionar sobre un asunto que quiero compartir con ustedes hoy. Las imágenes,   a pesar que parecen instantáneas muy similares en encuadre; tiene un contrapunto visual opuesto, divergente a través de la ausencia y la presencia de personas. 

Casualmente me pasó lo mismo,  el fin de semana pasado, mientras visionaba imágenes en papel con Carlos Prieto ( de un interesante proyecto aún inédito de su autoría) ;  allí me encontré con una imagen  con una composición muy cuidada, muy buena luz, buen fondo pero que destacaba por la ausencia humana.

Barcelona © Carlos Prieto

 Aunque se podría haber incluido una persona para darle escala o que actuara como un punto de fuga, la imagen transmitía una cierta atmósfera inquietante y eso nos pareció, a los dos,  muy interesante, sugerente, para explorar.
Estas “situaciones inquietantes” donde, la mayoría intentamos encuadrar perfectamente a alguna persona y “esperar” hasta que ello suceda; no tienen porque ser así en algunos casos y la decisión final siempre la tiene el fotógrafo, por supuesto.


Israel © Martin Kollar

En este sentido, me gusta la decisión de Martin Kollar de realizar muchas las imágenes de su proyecto Field Trip donde la ausencia de personas provocan ciertas inquietudes, tensiones que desembocan en situaciones inverosimiles.


Israel © Martin Kollar

“En algunos de esos lugares, tenía la impresión de que estaba en un set de filmación y traté de llevar todo esto a las imágenes. No se sabe muy bien donde comienza la realidad y donde la ficción” señala Kollar.


 Israel © Martin Kollar

También deseo poner de ejemplo las situaciones inquietantes que generan las fotografías de Wim Wender previas a su film Paris Texas.


Written in the west ©Wim Wenders

Y así podríamos enumerar unos cuantos ejemplos más, de los muchos que hay, sobre esas situaciones inquietantes a través de las ausencias. Una variante de composición que puede añadir singulares matices a un proyecto fotográfico.
Hasta pronto! 



Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 31 de agosto de 2016

Solo hacer fotografía. Ni disparar, ni cazar, ni robar, ni pescar fotos

Agosto 2016 Cadaqués

El otro día, mientras caminaba durante un plácido atardecer en Cadaqués, realicé esta instantánea utilizando hiperfocal, una técnica que me permite moverme con agilidad y rapidez, pasar desapercibido y concentrarme sólo en la composición.


1956 Nueva York© William Klein

La anécdota no habría pasado a mayores sino fuera por lo que me dijo un rato después mi compañero de paseo:  “eso es un robado”. Y esta afirmación me molestó mucho porque me parece una manera despectiva de hablar de nuestro oficio.


Paris 1930 © Brassai

Luego al reflexionar un poco, me calmé y pensé que no lo hizo para molestarme.  Y llegué a la conclusión que esta forma de hablar sobre la fotografía urbana: cazar, robar, pescar está tan  enraizada en nuestra cultura que parece “natural” cuando no lo es. Y ese problema “lingüístico” trae simbologías negativas a nuestro proceder fotográfico en las calles. Y contra ello, debemos hacer un poco de docencia.


Estambul 2001© Alex Webb

Por eso, siempre que puedo intento debatir sobre estos temas porque no sólo disfrutamos de hacer  fotografía, también hay que referirse a ella de una manera distintiva y diferencial con respecto a otros lenguajes.  “Hacer una foto es intentar resolver un problema visual” suele decir Navia que de esto sabe mucho.


1969 © Garry Winogrand


Hacer una instantánea requiere no sólo audacia y coraje para acercarse a la gente; también requiere un poco de cultura visual para poder resolver que tipo de imagen uno desea realizar. Recuerden que todo está en nuestra cabeza, no sólo es práctica, sino conocimiento para llegar a realizar una foto. Y ese es el camino que le da dignidad a este oficio de ir documentando las calles de una manera lúdica y pacífica. 

Por eso, cuando hables conmigo, por favor no me digas que he hecho un robado; de esa manera no le darás la razón a los que desean no ver saludable a este tipo de fotografía.
Buen fin de semana!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 29 de agosto de 2016

A la deriva con una cámara


1987 New York © Jodi Cobb

Estamos en verano, todos andamos un poco dispersos y con calor...y por ese motivo vamos a dejarnos llevar un rato por la imaginación, por esa cíclica dispersión y entablar otros juegos de textos e imágenes. En este post me gustaría proponer otra forma de acción para adentrarnos en los espacios urbanos con una cámara. ¿Les gusta la idea?.


© Boris Savelev

Les cuento que luego de ver una película llamada La Sociedad del espectáculo de Guy Debord, se me disparó la imaginería.
Ahora mismo, influenciado por este film,  me gusta eso de ir “a la deriva” por las calles. Desde ese punto de vista, la fotografía urbana se podría alimentar mucho de ello y allí radica una parte sustancial de su auténtico valor documental.


© Jeff Jacobson

 Antes de todo,  quiero aclarar que esa palabra la utilizo en función del concepto propuesto por los Situacionistas: “técnica de pasar ininterrumpidamente a través de ambientes diversos”.  La deriva, en ese plano,   es otra manera de descubrirse a sí mismo recorriendo una ciudad y deja que sea tu propio capricho o emoción el que te lleve.


© Michael Ackerman

En ello creía firmemente este movimiento de vanguardia de los sesenta del siglo pasado que fusionaban el arte en la vida diaria para subvertirla. E ir “a la deriva” creaba la situación ideal para salir de la rutina diaria, dejarse llevar por las emociones (psicogeografía) y mirar las situaciones urbanas en una forma nueva: método que incitaba a la crítica a la cultura contemporánea.


Rajhastán 1997 © Ragubhir Singh


No está nada mal esta forma de ir “a la deriva”. No es un mero paseo despreocupado y azaroso sino que requiere mucha atención al espacio recorrido y cómo afecta el mismo a la persona.  La deriva – según los situacionistas – es una herramienta que ayuda en las investigaciones psicogeográficas que pone el acento en los estímulos complejos provocados por la influencia directa que genera lo urbano.


Sao Paulo 1997 © Patrick Sachmann


Por último, les propongo que vean ese film dirigido por Guy Debord quien fue uno de los fundadores del Situacionismo. La película "de Debord da en el blanco - señaló el escritor Juan Goytisolo en una nota en El Pais - No vivimos en el mundo de Marx ni el de los filósofos marxistas y antimarxistas que le han sucedido. Ahora se distribuye el pensum - ¡en el castellano medieval se llamaba <pensadores> a quiene distribuían el pienso al ganado!- a través de la pantalla del televisor. La ideología se ha disuelto en su representación mediática. Vivimos irremediablemente, como dictaminó Debord, en la sociedad del espectáculo, y esto vale para todos, nos guste o no".

con subtitulado en español

Espero que les haya gustado esta propuesta. Hasta pronto!



Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!