Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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lunes, 16 de octubre de 2017

El color es la métafora de la curiosidad

Lo primero que se tiene que tener en claro cuando se visita una ciudad por primera vez, es entender su pulsación cromática. No se puede pretender fotografiar Londres como si te encontraras en Sevilla. En la teoría, este tema está más que claro, pero en la práctica no lo es tanto para muchos fotógrafos de calle. 
Y hablando de Sevilla (ciudad que visité hace poco por tercera vez),  su pulsación cromática se caracteriza por violentos contrastes de luces y sombras y colores saturados. No hay forma de evitar esos relieves y esas cualidades dramáticas de luz que tanto inspiró a pintores como Diego Velázquez, cuatro siglos antes. 


(c) Manuel Ibañez

La pesada herencia renacentista imprime un poderoso archivo visual a todo fotógrafo que aprecie la vida callejera de la ciudad. Y sirve de guía para entender como la luz crea un sello distintivo: el mediterráneo en todas las ciudades del sur de Europa y del norte de Afríca.
A mi me gustan las ciudades “con luces tenebristas” como Marrakech, La Habana,Barcelona o la ciudad que vivo actualmente: Figueres.




Harry Gruyaert estaba tan hipnotizado por todo este tema,  que decidió armar un proyecto tan subjetivo como especial: Lumieres Blanches


(c) Harry Gruyaert. Quazazate 1985
Guiado por su percepción, Gruyaert deambuló durante años por ciudades de luces cálidas y luces frías para explicar un poco esa diferencia de pulsación cromática que me animo a decir es fundamental para que la estética del color tenga un significado documental.



(c) Harry Gruyaert. Irlanda 1984

Raymond Depardon, que de esto entiende y mucho, exploró la geografía urbana de Glasgow en la década del los '80 del siglo pasado,  con la certeza de encontrarse en paisajes plomizos, oscuros de luces difuminadas, débiles e intentaba imantar la imagen con colores  mínimos para darle potencia visual a la imagen.



(c) Raymond Depardon. Glasgow

El color es la metáfora de la curiosidad” señala Depardon.“Glasgow parecía estar en las antípodas de mi fotografía. He fotografiado mucho el sur, Africa, el desierto. Y sin embargo el norte me va bien. En Glasgow no había guerras. Entonces, ¿qué podía fotografía? ¿a los niños en las calles?, ¿a los alcohólicos?, ¿el sorprendente decorado urbano?, ¿cuál era la distancia adecuada?”.



(c) Raymond Depardon. Harar, Etiopía, 2013
Hasta pronto!


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miércoles, 4 de octubre de 2017

Rincones, diagonales y asimetrías. Algunos apuntes


“Hay reglas sobre la percepción pero no sobre la fotografía” solía decir en sus talleres, el fotógrafo americano Jay Maisel. En ese sentido,  las siguientes opiniones personales vertidas en este post van en esa dirección. En otras palabras. las reglas sobre la percepción tienen que ver con resolver un problema visual.


(c) Nina Berman. Time Square, Nueva York

En ese contexto, hacer una foto en la calle (como la de Nina Berman) no es sólo intentar resolver un problema visual en poco tiempo; también requiere de mucha disciplina visual y sobretodo tener bien claro que cada uno de los rincones de la escena enmarcada en el rectángulo merecen especial interés y atención.


(c) Harry Gruyaert

Desde mi punto de vista, prestar interés a los rincones, ayuda a organizar diagonales de líneas o formas hacia varios puntos asimétricos de interés (rojos, globos y paraguas) como en esta fotografía de Harry Gruyaert que le otorgan una delicada fluidez y dinamismo a la escena como también naturalidad y aleatoriedad. A la vez que profundidad de campo.


(c) Jason Eskenazi

Los rincones, íntimamente ligados a los bordes o marcos del rectángulo, siempre sugieren “algo que está afuera” y esa sensación de exclusión voluntaria tiene su importancia; especialmente en no intentar dar todas las respuestas en la imagen. Todo lo contrario: hay que dejar interrogantes. Y ello tiene especial interés para mi.


(c) Burk Uzzle

No es frecuente que se pueda recortar un tercio derecho o un tercio izquierdo de la imagen o incluso un 10 por ciento y no perder algo que es importante” señala otro gran fotógrafo americano como Burk Uzzle. Y francamente estoy de acuerdo: los rincones ayudan también a no recortar.

Hasta pronto!



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lunes, 2 de octubre de 2017

Referéndum desgarrado



Unos días antes del  referéndum catalán (1 de octubre 2017), mientras deambulaba con mi cámara por Girona, comencé a prestar atención a algunos carteles propagandísticos del referéndum (que adornaban las paredes de varios espacios públicos) literalmente desgarrados  por manos anónimas. Mientras los fotografiaba, no dejaba de pensar lo que esos bodegones callejeros me transmitían:  una extraña sensación de ruptura, de antagonismo, de separación, de malestar. Pero también de cierta tristeza por lo que ese “desgarro intencional” expresaba.  Y ese simbolismo era tan poderoso como lo que originalmente quería decir ese cartel.


(c) Marcelo Caballero. Girona, septiembre 2017


Y así, en un obsesionado ejercicio fotográfico de rastrear carteles desgarrados, recorrí casi toda la ciudad catalana. Y sin cesar en mi “enajenamiento visual” también lo busqué en Figueres, la ciudad donde vivo actualmente.


(c) Marcelo Caballero. Figueres, octubre 2017

Hay que saber el potencial de los detalles – señala el fotógrafo Rafa Badia sobre lo que él mismo denomina como “bodegones encontrados” – que en muchas ocasiones hablan, y mucho, de los gustos, los intereses, las obsesiones y los sueños colectivos de los ciudadanos de cada época y lugar retratado”. Y algo de todo ello, nos hablan esos carteles desgarrados sobre la Catalunya actual.

Los dejo, con una muestra de estos bodegones callejeros que acabo de publicar en la plataforma Issuu




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miércoles, 27 de septiembre de 2017

El color empezó con Miles Davis


Desde que tengo uso de la razón, recuerdo haber visto en la casa de algún amigo o de algún familiar, un retrato inmenso de Miles Davis que sobresalía en la cubierta de un disco. Allí se lo veía en plena acción con su trompeta y el nombre del vinilo ya es legendario: Kind of Blue. Me crié con esa imagen, en una época donde no existía Internet ni la postfotografía y las imágenes se quedaban grabadas por más tiempo en la memoria.


Portada original. Fotografía: Jay Maisal

Junto con ese retrato, ese trabajo discográfico sigue tan vital actualmente como en aquella época adolescente donde nos juntábamos con varios amigos,  a escucharlo en un destartalado tocadiscos, un domingo cualquiera a la tarde.
Curiosamente, gran parte de sus ventas se han producido en los últimos 5 años – señala Ashley Kahn en el libro Miles Davis y Kind of Blue. La creación de una obra maestra (2011)-  y no sólo los viejos fans que reemplazan el vinilo gastado. Sigue ejerciendo su hechizo sobre una generación más joven, más acostumbrada a la estética del alto volumen y los ritmos frenéticos del rock y del rap”.
Y como Kind of Blue, ese retrato, tan atemporal de Davis en la tapa tiene nombre y apellido y sigue perpetuando a su autor: Jay Maisel, otro pionero de la fotografía a color.


(c) Jay Maisel, Nueva York

 Y si, el trabajo de más de 40 años de este gran fotógrafo neoyorquino - como si se tratara de un continuun con el punto inicial a partir de ese retrato -  es muy atemporal, mezcla de buena composición y magistral uso de colores y potencia visual.


(c) Jay Maisel

Siempre me ha gustado como trabaja la composición a través de lo que denomino “campos de color”. Una característica de su trabajo que creó escuela en muchos fotógrafos contemporáneos. El buen uso de esos campos de color otorga a la imagen, según mi opinión, más emoción que raciocinio y más fluidez que inmovilismo.

(c) Jay Maisel


“Hay reglas sobre la percepción, pero no sobre la fotografía” suele decir en sus talleres, este hombre de 86 años, dejando bien claro que la fotografía y él mismo están más allá de las etiquetas y las modas como la fotografía de Miles Davis.


(c) Jay Maisel
Hasta pronto!



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lunes, 25 de septiembre de 2017

El color no es sólo una cuestión estética

En una oportunidad, cuando aún era un chaval, me encontré con la portada de un disco de Steely Dan que me llamó mucho la atención por lo surrealista que era y, por supuesto, por esos trazos de color rojo que me transmitían transgresión, ruptura. Algo de todo ello era, este fabuloso dúo de músicos de jazz rock,  a finales de los años ´70 del siglo pasado.


Disco que apareció por primera vez en 1978


El autor de esa obra casi pictórica no era otro que el fotógrafo Pete Turner, otro gran pionero del uso del color en la fotografía que, además de realizar “arte” en las tapas de los vinilos, publicaba sus imágenes, por ejemplo, en National Geographic.
Los ’70 fueron un punto de inflexión  para la irrupción del color en galerías, museos y edición de libros. En Europa, Harry Gruyaert, revolucionaba el purista mundo de la fotografía documental con su TV Shots. En USA, aparecía con fuerza, un grupo de fotógrafos (Joel Sternfeld, Sthepen Shore, Joel Meyerowitz, William Eggleston, Robert Walker, entre otros) agrupados bajo la denominación de New American Color Photography. Y Pete Turner se alió con Ernst Haas y Jay Maisel para crear The Space Gallery, en pleno corazón de Nueva York, y así promover la fotografía en color como una forma de arte.


(c) Pete Turner. Time Square, Nueva York, 1958

Al igual que Haas y Maisel, Turner exploró el uso del color hasta límites insospechados. En las décadas precedentes a los ’70, ideó maneras de manipular la tonalidad y saturación (a través de usos de filtros in situ) para crear una nueva dirección no sólo estética en el uso de colores primarios.


(c) Pete Turner. Texas 1974

Nadie estaba usando fotos de color primario – señaló a la prestigiosa revista de fotografía PDNY la jirafa (realizada en 1964) es una combinación de magenta y rojo, una imagen muy poderosa que manipulaba el color mucho más allá de lo que pensaban los fotógrafos de color de esos momentos”. El Metropolitan Museum of Art adquirió esta fotografía en 1967. 


(c) Pete Turner. La Jirafa, 1964

Desde un principio, Turner tenía claro que el color no iba a ser usado sólo como algo únicamente estético. “Tiene que haber algo más  que color – señalaba a Nikontiene que haber contenido, pero el contenido es a menudo difícil de encontrar cuando se trabaja con colores altamente gráficos y diseño audaz”
“El color puede conducirte por un montón de caminos difíciles y puede estropear las composiciones porque tu ojo se desdibujará en el área de color como un imán, y eso no es bueno para la composición”.

(c) Pete Turner. Orange Wall and Wave, 2001 de su serie Walls of life


Hasta pronto!

Nota: Esta nota es mi pequeño homenaje a Turner que, hace unos días, con 83 años nos dejó un poco más solos en este mundo. 



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miércoles, 20 de septiembre de 2017

Un apuro lento por La Habana


Hay pocas ciudades que me hayan sorprendido tanto como La Habana. Fue como soñar despierto hacia el pasado de mi infancia cultural. Hacía muchos años que quería visitarla y durante todo ese tiempo, me fui nutriendo de mucha imaginería visual, de muchos grandes fotógrafos que la captaron en diferentes momentos cruciales. Me construí una ciudad a través de los ojos ajenos. Sin embargo me faltaba descubrir el corazón y eso se logra estando allí, conviviendo con su gente, deambulado sin cesar por sus agrietadas calles, por sus olores, por su cotidianeidad. Y a disfrutarla con una cámara, que de eso se trata.


(c) Marcelo Caballero. La Habana 2017

Ya llevo dos viajes en la maleta, realizados entre el 2016 y este año; y ya les puedo asegurar que una pequeña puerta del corazón habanero se me ha entreabierto y lo titulo Un apuro lento, un proyecto que me hace ilusión y que me invita a seguir visitándola.
Y es que en La Habana el tiempo avanza detenido, o no avanza. – señala el escritor cubano Abilio Estévez en su libro InventarioSecreto de La Habana –  Somos quizás nosotros quienes intentamos deslizarnos por un inexorable muro de tiempo estancado. La inmovilidad ha sido nuestra única movilidad”
Me gustaría compartir con ustedes un video con una pequeña selección de este proyecto.


UN APURO LENTO from Marcelo Caballero on Vimeo.


Muchas gracias y hasta pronto!



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lunes, 18 de septiembre de 2017

Un elegante divague por la mínima expresión del rojo


A los que nos gusta el color, sabemos perfectamente la expresividad que conlleva. Por ejemplo, un color cálido como el rojo:  atrae alegría, vitalidad, movimiento, acción. Pero también expansión. Y en fotografía o pintura, la expansión de un rojo en su mínima expresividad es como un “iniciarse” en una nueva lectura de una imagen, un punto de inflexión hacia otros mundos.
Ese minúsculo punto, en especial, no distrae. Todo lo contrario, te lleva hacia el corazón mismo de la imagen y allí encuentras otros simbolismos, mucho más atractivos a la imaginación que a  la primera impresión.


(c) Jens Olof Lasthein

El rojo actúa meramente como un canalizador, por ejemplo,  en una triangulación de rojos mínimos, para expandir una historia visual. Y unas palabras “imaginadas” acechan al observador como preguntas sin respuestas. Sólo se trata de lenguaje fotográfico puro.


(c) Boris Savelev

O esa primera impresión de rojo mínimo casi imperceptible te lleva a desgranar ese monocromático paisaje urbano de colores fríos. Y te haces preguntas sobre el melancólico paisaje que no es tanto, gracias a la existencia de esa minúscula presencia de calidez.


(c) José Manuel Navia

A veces, la culminación de la mínima expresividad del rojo, puede ser el comienzo de una riqueza de sombras que enmascaran sugerentes y ambiguas historias imaginadas. Una lectura oculta  como si “la mirada del rojo” te redireccionara hacia fuera del encuadre. En ese contexto, me complace, gracias a la libertad que me da la escritura, comparar ese rojo con las miradas perdidas de los cuadros de Edward Hopper. Y en ese contexto, el rojo mínimo no me expresa vitalidad, sino una incipiente soledad.


(c) Harry Gruyaert

Hasta pronto!



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