Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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viernes, 12 de febrero de 2016

Hacer algo que dure para siempre

Las fotografías de Sylvia Plachy poseen esa poesía visual que de tanto “leerlas” se vuelven etéreas y perduran en el tiempo como una melodía que sigue sonando en mi cabeza.
Plachy en el catálogo “De Reojo, out of the corner of my eye” (La Fábrica 2007) reflexiona sobre su fotografía y algunas vivencias que me gustaría compartir con ustedes porque creo que vale la pena. Espero que la disfruten tanto como yo.


El perro del ermitaño 1993 © Sylvia Plachy

Budapest 1991 © Sylvia Plachy








“La vida y el arte tiraban de mi en direcciones opuestas y aún lo siguen haciendo. Pero ahora, después de 25 años haciendo fotos, mi cuerpo se pliega a sus demandas. Estrábica, ya no sigo caminos paralelos; mi ojo derecho busca, hambriento, visiones, mientras mi ojo izquierdo se encarga de que no tropiece. Llevo conmigo esos pesos pesados, mis cámaras, a donde quiera que vaya. Quizá, sin anclas, flotaría”.



“Diez noches antes de morir; mi amigo, el maestro de la fotografía André Kertész, tropezó y cayó al suelo cuando volvía a la cama después de apagar la luz del pasillo. Como tenía 91 años y fiebre, no tuvo fuerzas para levantarse, y se quedó dormido allí mismo, sobre el suelo de su apartamento. Cuando el alba, abrió los ojos: <<¡Qué curioso! Qué luz tan agradable…Qué perspectiva tan interesante.¿Dónde estoy?>>”


© André Kertész

“A veces cuando menos lo espero, veo una escena que ya había visto antes en una fotografía de Kertész, Lartigue o Sander. Y aunque a veces dudo, hago la foto como una forma de quitarme el sombrero ante un maestro”.


New York 1988 © Sylvia Plachy


“En una sesión fotográfica, ofrecemos nuestra mejor imagen para la inmortalidad. En Hungría, el verbo que se emplea para decir <<fotografíar>> es megörökiteni y significa <<hacer que algo dure para siempre>>”


© Sylvia Plachy

Las imágenes en los espejos y las ventanas, nunca duran. Los reflejos en un charco son muy breves, pero cuando atrapo una visión a través del objetivo de mi cámara, no puede escapar”.


London 1993 © Sylvia Plachy

“Al pasar junto al escaparate me sorprende ver mis reflejos, parezco tan arrugada y cansada. Miro hacia otro lado. El espectro me sigue, asomando por aquellas superficies reflectantes, insistentemente. En el suelo, me acecha en forma de sombra. Solíamos ser como gemelos. Pero, hoy, le doy la espalda y me dispongo a reflejar el mundo”.


Mississippi 2009 © Sylvia Plachy

La mayoría de los marcos mueren con las fotografías a las que están unidos. Quizá una excepción sean los marcos que contienen fotografías de personajes políticos. Estaba en Belgrado, en 1992, después de que cayera el telón de acero, con Yugoslavia en guerra. En la pared de la oficina de un burócrata colgaba todavía un marco vacío en el que antes había figurado el retrato del mariscal Tito, un hombre que había sido él mismo, durante mucho tiempo, el marco de aquella nación discordante.


Dachau 1995 © Sylvia Plachy
Buen fin de semana!



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miércoles, 10 de febrero de 2016

Evitar el centro geométrico

© Sergio Larrain

"Patrick, las líneas más fuertes son aquellas que forman el borde de la fotografía, es decir, las que delimitan qué queda dentro, y qué fuera del espacio construido por una imagen" le señaló, en plan docente, Sergio Larrain a su amigo de Magnum, Patrick Zachmann cuando éste último lo visitó a su casa en Ovalle (Chile),  lugar elegido por el maestro chileno para retirarse definitivamente de la vida activa como fotógrafo de la agencia.


© Sergio Larrain

En realidad, lo que Larrain le sugería era que huya del centro geométrico como de la peste para plantear las escenas en los bordes, donde la frontera entre lo que se ve y lo imaginado se potencia creando ciertas especulaciones visuales que le interesaban también y mucho a John Szarkowski en The Photographer's Eye.


Sao Paulo 1997 © Patrick Zachmann

El centro geométrico se asocia con simetría e indica excesiva perfección, inmovilismo, rigidez. Lo que no que quiere decir que esté mal si voluntariamente se pretende ese efecto. Ya hemos visto como trabaja Stanley Kubrick, las simetrías perfectas en las fotografías de varios de sus films.


2001 Odisea en el Espacio (1969). Stanley Kubrick


Les cuento que ayer me llegó a casa, un catálogo (publicado por La Fábrica en el 2007) de Sylvia Plachy: De reojo. Out of the corner of my eye. Y mientras observaba sus imágenes, pensaba en las palabras de Larrain. Veamos algunos ejemplos.


© Sylvia Plachy


A propósito de todo ello, Jeff Jacobson comenta que Plachy "se mueve mientras hace las fotos. Prueba distintos ángulos, se desplaza hacia un lado, nunca se queda en el mismo sitio. Eso está claro en su imágenes. Hay en ellas un sentido de dinamismo". 


1980 © Sylvia Plachy

Y trae aparejado otorgarle, desde mi punto de vista,  un plus de protagonismo al que observa las imágenes y dejar liberada su fértil imaginación.





New York 1982 © Sylvia Plachy
Hasta pronto!


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miércoles, 3 de febrero de 2016

Colores mínimos

Siempre me ha gustado, la capacidad de simplificación estética que tienen algunos fotógrafos que utilizan ciertos colores, en cuotas mínimas, para lograr un gran impacto visual.


© Navia

Esa maestría para poder aislar, minimizar colores como pequeñas referencias visuales entre una selva  monocromática, siempre me ha cautivado.


© Saul Leiter


Allí,  en ese tipo de imágenes, uno aprende a entender el importantísimo papel del color en la fotografía. Y cómo con poco, se logra un impacto más fuerte.


© Harry Gruyaert

En ese tipo de imágenes, uno entiende la maestría que tiene el fotógrafo para recortar con su cámara,  ciertas realidades de su entorno en donde se adivinan,  como gotas, los colores cálidos entre tanto, color frío.


© David Alan Harvey

Entre tanta tonalidad gris vs. intensos colores mínimos.


© Boris Savelev

En todo ello se encierra el verdadero valor que toma el color en el lenguaje visual, muchas veces utilizado con total demagogia estética y más que aportar, produce una gran anarquía y camufla el original impacto visual de la fotografía.


© Cristobal Hara

Esos colores mínimos constituyen como una especie de pinchazo a la imagen. Es como señala Roland Barthes: un “punctum”, un “algo” de una fotografía que llama la atención, “es ese azar que en ella me despunta” y surge como una flecha que viene a clavarse.


© Costa Manos

Y “ese punctum” puede llenar la foto como algo íntimo y a menudo innombrable al que solo podemos darle un nombre de color gracias a la luz.


© Dimitri Mellos

 Hasta pronto!


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lunes, 1 de febrero de 2016

No debemos confundir los sacafotos con los fotógrafos


Para empezar la semana, quiero compartir con ustedes una entrevista que le hice al fotógrafo cubano Tomás Inda, director de la Escuela Creativa de La Habana quien participará como invitado en las sesiones teóricas y prácticas del taller que impartiré en Cuba a principios de mayo.

MC:     ¿cómo ve, el actual mundo fotográfico en Cuba y la inserción de las nuevas generaciones de fotógrafos cubanos?


TI: Cuba tiene una larga tradición fotográfica. Fíjate que aquí se hizo el primer daguerrotipo en fecha temprana y durante el siglo XIX son muchos los fotógrafos que documentaron la historia del país. Ya durante el siglo XX,  en la primera mitad,  deja el nombre de cientos de fotógrafos que realizaron imágenes de las más diversas temáticas y al triunfar la revolución en el año 59 da paso a una generación que han sido llamados los “Fotógrafos de la épica revolucionaria”. Pero realmente eso no se quedó allí, después ha habido generaciones de fotógrafos que marcados por su época han realizado una obra destacada.
Hoy surgen nuevos fotógrafos, cada día. La escuela pone su granito de arena en la formación de muchos de ellos. La profesión de fotógrafo ha llegado a ser la más numerosa bajo la influencia de la fotografía digital que logró una total democratización del oficio.
Claro que nunca debemos confundir a los “sacafotos” con los fotógrafos. Ahora cualquiera es un sacafotos con una cámara digital en las manos, pero un fotógrafo, un buen fotógrafo, eso es otra cosa, se requiere de estudios, experiencia y dedicación. Definitivamente, cualquiera no es un buen fotógrafo.


de su proyecto Mar © Tomás Inda

- En el 2011 nace, por una iniciativa suya,  la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana (EFCH). Me podría explicar un poco como se gestó este noble propósito educativo teniendo en cuenta que desde un principio fue un emprendimiento empresarial privado en un estado cubano con un fuerte arraigo estatal?

TI: Realmente la escuela es el resultado de un proceso. Antes de su creación,  impartía fotografía en el Instituto Internacional de Periodismo “José Martí” y tenía, al mismo tiempo. un curso de fotografía en La Maqueta de La Habana. En el año 2011,  el estado cubano amplió las posibilidades del trabajo por cuenta propia, creando nuevas opciones; y entre ellas,  está la de Profesor de música y otras artes. Sin lugar a dudas la fotografía es una de las artes incluidas en esta figura.
Por otra parte en el país no hay otra escuela de fotografía que no sea la nuestra, ya que la fotografía se aprende impartida en diferentes universidades como una asignatura dirigida por una cátedra. En cada universidad se imparte la parte de interés de la fotografía para la profesión dada. Así existen cátedras de fotografía en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de La Habana, en el ISA (Instituto Superior de Arte), en el ISDI (Instituto Superior de Diseño Industrial). 
Yo enseñaba fotografía antes de crear la escuela. Pero alimentaba la idea de poder impartir toda la fotografía en un solo lugar y para todo el mundo.
De esa idea nació la EFCH. En el 2011 se crearon las condiciones legales por parte del estado cubano y con la ayuda de mi hija, quien es una organizadora incansable y la participación de un grupo de alumnos y amigos nos dimos a la empresa, creando la escuela.


de su proyecto Mar © Tomás Inda
  
-   Aparte de tener una dilatada experiencia en la docencia, eres un fotógrafo en activo muy inquieto, con muchos proyectos en curso como “Mar” que desde el 22 de enero está en exposición en La Habana. ¿Cuéntame cómo surgió este proyecto?


TI: MAR es mi última exposición, las fotos recorren el tema del mar porque somos una isla, no podemos prescindir del mar, desayunamos con olor a salitre. El mar que nos rodea, que nos acaricia o nos agrede, que manso nos permite navegar sobre sus olas o agresivo nos hace naufragar en ellas.
Esas son mis fotos y,  en muchas, la relación del mar con la urbe:  La Habana, una ciudad de mar.

de su proyecto Mar © Tomás Inda


-  En los 4 años que llevan de existencia, EFCH ha materializado muchos objetivos: instalaciones idóneas, nutrida biblioteca, tecnología  y mucha actividad académica con  participación en diferentes festivales y creación de revistas.  ¿cuáles son los próximos objetivos de la escuela?

TI: Si, ha sido mucho el trabajo del colectivo. Lo forman solo jóvenes, mi profesor más viejo tiene 38 años, los demás están por debajo de los 32 y la mayoría no llega a los 28. Todos son graduados universitarios. Gente culta, muy preparada, muy activa.
Todo lo logrado en la escuela es fruto del trabajo colectivo. No somos una institución muy grande, pero tenemos todo lo necesario para aprender fotografía. Estamos cada vez más incorporados al ambiente cultural cubano. Hacemos exposiciones fotográficas en la escuela y fuera de ella. Te puedo poner el ejemplo de que en este momento la escuela tiene 4 exposiciones:  “A la sombra de mi bandera”, en la galería del Memorial “José Martí” en la Plaza de La Revolución ( ese es el lugar más emblemático de la Revolución cubana). “Luz en escena” en la Galería de la Casa del Alba Cultural, (expo que resume el trabajo de nuestros alumnos en el Taller de Fotografía de Teatro)  que se realiza con motivo de la realización del Festival internacional de Teatro cada año. “Hold back” de la fotógrafa Paola Martínez Fiterre (profesora) e Ivan Perera y “MAR” que ya tú mencionabas.

de su proyecto Mar © Tomás Inda

Cada año en La Habana se celebra la Feria Internacional del Libro en el mes de febrero y siempre hay una expo colectiva de nuestros alumnos y profesores, cuya temática tiene que ver con el tema literario.
Además, este año estaremos ocupando un stand en el cual se expondrá y comercializará la obra de fotógrafos cubanos contemporáneos, entre los cuales hay muchos graduados de la escuela que ya hoy tienen una obra meritoria, pero además nuestro stand ofrecerá talleres cortos para niños y adolescentes, encuentros con importantes fotógrafos, un mini museo con cosas interesantes de fotografía. 
La escuela goza de buena salud y aunque aún es joven va amasando poco a poco sus pequeñas glorias.

-  Con respecto al taller que impartiré en Cuba en mayo próximo, saldrás a realizar fotos con nosotros y compartir tus valiosos conocimientos de vida y de profesión?


TI: Pues sí, no me perderé la oportunidad de compartir con ustedes algunas salidas fotográficas, de hacer nuevos amigos. Siempre pueden contar conmigo y con la escuela que tiene permanentemente abierta sus puertas para todos los que nos visitan. Bueno, tengan la seguridad que su visita a Cuba será una experiencia inolvidable. ¡Los esperamos!

de su proyecto Mar © Tomás Inda
Hasta pronto!

viernes, 29 de enero de 2016

Ganador del libro de Harry Gruyaert

Como lo venía adelantando durante todo enero, hoy llegó a su fin el sorteo por el libro de Harry Gruyaert.  En el siguiente video, realizado, creo yo,  de forma transparente y arbitraria, podrán ver el momento en que se elige al ganador.





Por último, quiero agradecer a todos los que participaron en este sorteo y los invito a que me sigan acompañando en este camino a través de Miradas Cómplices. Sin vuestra complicidad esto no sería posible.
Buen fin de semana!


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miércoles, 27 de enero de 2016

Las normas son para transgredirlas

A mi me gusta pensar que las normas básicas de la composición fotográfica están para transgredirlas.  Eso no implica que se deban desconocer. Todo lo contrario. Uno tiene que saber perfectamente que normas fueron utilizadas a lo largo de la historia de la fotografía. Un ejemplo es la regla de los tercios.


© Henri Cartier Bresson

O la regla de las perspectivas centralizadas.


© William Eggleston


© William Klein

Sin embargo a mi me gusta pensar que se deben transgredir estas reglas básicas,  para construir algo diferente, en el buen sentido de la palabra. No acomodarse a lo que hay, sino intentar buscar nuevos patrones visuales. Y utilizar las normas, si existen, para tener un cierto modelo "de esqueleto visual"; siempre y cuando la situación sea la adecuada.


© Jeff Mermelstein

 La fotografía para mi es  una disciplina de interacción social que entra por las tripas, por el corazón y esa empatía que uno puede tener con una imagen, en muchas ocasiones, no pasa por su adecuado ordenamiento de normas; sino por lo que te transmite. La fotografía es emoción y esa es una norma, digamos, espiritual.

Para los amantes del cine y la composición, les dejo dos videos, interesantes de observar por todo lo que comenté sobre normas. En primer lugar, sobre la proporción áurea. 






Y el siguiente,  habla de la composición de Stanley Kubrick






Hasta pronto!


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lunes, 25 de enero de 2016

Abrir planos


A medida que se avanza, día a día, en el quehacer fotográfico, vas encontrando la cámara más adecuada para tus fines y también los objetivos. En mi caso personal, el 35 mm. es un lente que cumple todas mis expectativas y según mi posicionamiento, satisface lo que deseo incluir o dejar afuera en el rectángulo. No necesito más. Aunque, de vez en cuando, recurra a otros objetivos,  aunque de manera complementaria y residual.
Existe toda una escuela detrás que habla de los gran angulares (en especial desde el 35 mm. para abajo) que obligan al fotógrafo a acercarse a los sujetos para imprimir a las imágenes una sensación de “estar adentro”, “ de estar implicado” y con profundidad de campo. Por eso son tan atractivos y utilizados.
Sin embargo también sirven y de qué manera, para abrir planos y eso va de la mano de “dar un paso atrás”, “alejarse un poco”, lo que otorga a la fotografía una gran complejidad. Un ejemplo perfecto tiene que ver en como se posiciona y en como utiliza el gran angular Harry Gruyaert en varias de sus composiciones.


© Harry Gruyaert

Muchas veces, el fotógrafo belga abre planos con un gran angular, dentro de una escena urbana.


© Harry Gruyaert

Por eso es tan importante “dar un paso atrás”. La escena no pierde esencia y el fotógrafo sigue dando la sensación de estar adentro, pero con una contemplación más calculada, transmitiendo más seguridad en lo que encuadra.


© Harry Gruyaert

Se crea como una escena teatral, lineal, explicativa en colores, luz  y texturas. Un buen empleo de gran angular en espacios públicos.


© Harry Gruyaert

Otro fotógrafo que me gustaría mencionar dentro de esta escuela,  es Jan Meissner que también abre plano en muchas de sus imágenes urbanas.


© Jan Meissner

© Jan Meissner


Un fotógrafo casi olvidado en la actualidad, utilizaba este recurso angular para retratar trozos de vida en las calles de Chicago en los años ’50 del siglo pasado. Me refiero a Marvin Newman


© Marvin Newman


Gran amigo generacional de Aaron Siskind y Harry Callahan; junto a ellos, fue profesor en la Escuela de Chicago, un punto de inflexión en la enseñanza de la fotografía en los Estados Unidos de posguerra.


© Marvin Newman

 Hasta pronto!





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